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miércoles, 27 de febrero de 2013

10 consejos para rescatar tu relación de la monotonía

Recrear los inicios de la relación: 
No porque los años hayan pasado significa que sus deseos deben disminuir. Por supuesto, en el amor también se hacen concesiones. Pero si quiere hacer que vuelva la seducción entonces debe volver a los primeros días de la seducción.  ¿Cuáles son los vestidos que usabas para seducirle al inicio? ¿Cuáles eran las actividades que les encantaba compartir? ¿Cuáles eran las ideas que los unían al inicio? Volver a los primeros días hará que las cosas puedan volver a su normalidad, como en el enamoramiento. Incluso en las viejas marmitas se hacen las mejores sopas todavía.

domingo, 17 de febrero de 2013

Salva tu relación de pareja combatiendo la rutina

La monotonía se puede instalar en cualquier momento de la relación de una pareja. Sepa cómo superarla

Apenas hay cruces de palabras muchas noches tras la cena, o solo lo escuetamente necesario para organizar la logística doméstica del día siguiente o el cuidado de los hijos. Demasiados silencios. Las miradas de complicidad se han olvidado, incluso muchas sonrisas no se esbozan; las caricias ya no estremecen, tampoco se ofrecen; no quedan ganas para proponer planes compartidos; ni siquiera recuerda cuándo fue la última sorpresa que le dio su pareja; siente siempre su mal humor...

jueves, 14 de febrero de 2013

¿El amor tiene fecha de vencimiento?

El enamoramiento es un estado de felicidad instantánea, pasional, desbordante, incontenible e irracional que nos conecta con una sensación de profunda completitud. Freud decía que es un estado psicótico de la personalidad, y tenía razón: no hay nada más parecido a un loco que un enamorado. Esa persona no está viendo la realidad, sino que idealiza. No ve al otro en su totalidad, sino que el otro es una pantalla donde proyecta sus aspectos idealizados.
Este estado es insostenible en el tiempo. Puede durar horas, días e, incluso, meses. Y es justamente cuando se empieza a conocer al otro cuando aparecen las primeras desilusiones que dan paso a un encuentro más real, de aceptación en su totalidad, con sus defectos y virtudes. A partir de ese momento podemos empezar a construir una relación y el enamoramiento es reemplazado, en algunos casos, por el amor.

Enamoramiento vs. amor
El amor es el estado en el que elegimos a nuestra pareja sin querer cambiarla y buscamos a partir de ahí construir un camino juntos. Puede ser más placentero que el enamoramiento, pero en lo que no puede competir nunca es en el nivel de intensidad. El enamoramiento siempre es más intenso. Cuando estamos enamorados nos atraen las coincidencias. En cambio, en el amor también aparecen las diferencias.
Por suerte, en las relaciones podemos ir del enamoramiento al amor y del amor al enamoramiento. Podemos amar pero también enamorarnos muchas veces de la misma persona. Casi que sería necesario para poder sostener una relación que nos haga felices. Podríamos pensar que el enamoramiento es como la felicidad, la vivimos de a ratos.

La química del amor
Hoy sabemos que todo lo que nos pasa tiene su correlato físico: cuando estamos asustados temblamos, al emocionarnos se nos pone piel de gallina, con la ansiedad se nos acelera el corazón, y cuando estamos enamorados podemos sentir todas estas cosas… y algunas más.
El principal responsable de todo lo que nos pasa cuando estamos enamorados es la dopamina, un neurotransmisor que en este estado aumenta y produce síntomas placenteros, excitantes y que tienen el poder de alejarnos de la realidad. Pero ella no está sola, ya que también interviene la noradrenalina, que es la responsable de que focalicemos la atención en un objeto, más específicamente nuestro objeto de amor. A todo esto se le suma una baja en la serotonina que es la  que provoca que aparezcan pensamientos obsesivos en relación a nuestro amor. Ahora sí, con este coctel explosivo ya no podemos evitar estar enamorados.

Tips para enamoradas
* No tomes grandes decisiones con respecto a la pareja cuando estás enamorada. ¡Recuerda que no estás en tus cabales!
* Disfruta, pero estate preparada para cuando aparezcan las primeras diferencias.
* Respeta tus límites y los del otro. Los límites claros ayudan a sostener este estado.
* La clave para re-enamorarse es mantener espacios propios para no dejar de sorprender al otro.
* Estate atenta de no caer en la rutina: es el enemigo número uno del enamoramiento.

Por Patricio Gómez Di Leva, sexólogo del Departamento de Investigación y Educación Sexual de PRIME Argentina.

¿Sin pareja? no te angusties y disfruta la soltería


El sólo pensar en el tema, en ciertas ocasiones, te hace tener sentimientos encontrados y diferentes sensaciones: tal vez angustia, miedo al futuro, envidia, tristeza y, por qué no, independencia y autonomía. Si es más lo que te pesa que lo que te parece que puedes disfrutar en este momento, ten en cuenta las siguientes realidades:

- No eres un bicho raro. Por más que estés rodeado de gente en pareja o que tu familia o amigos te presionen con las preguntas de siempre, no hay nada malo en ti. Hay muchas personas que están solas y tienen vidas felices, están rodeadas de gente que las quieren y toda su vida no pasa por tener a alguien al lado, por el mero hecho de no encontrarse con su soledad. Es mejor elegir bien que aceptar a un alguien que no es bueno para nosotros, sólo por tener cierta edad o por miedos internos sin resolver.

-Gozas de ventajas y también de desventajas, como en todos los acontecimientos de la vida. Ten en cuenta que al estar sin pareja hay cosas en las que pierdes, pero hay unas cuantas otras en las que ganas: más tiempo para ti y para tus actividades, decides cuándo y con quién salir y con quién no y, si además vives solo, dispones de todo el lugar para lo que se te antoje… Disfruta de todo lo que la soltería te ofrece, mientras dure.

-No te compares. Si estamos solos un sábado o un domingo, por ejemplo, tendemos a compararnos con quienes siempre tienen compañía y planes, por tener pareja estable. La mayor parte de lo que creas tiende a ser una idealización. No eres ni más ni menos que ellos: estás transitando una etapa de tu vida en la que, por la razón que fuese, te toca estar sin alguien a tu lado. Esto no te hace mejor ni peor que las demás: aprovecha este tiempo para capitalizar tu experiencia pasada, para definir claramente qué clase de persona deseás encontrar (las virtudes que te gustaría que tenga y lo que no aceptarías bajo ninguna circunstancia): es la mejor manera de encauzar tu energía proactivamente.

-El miedo a la soledad es un mal consejero. Intentar “enganchar” a cualquier costo para tener a alguien a tu lado augura una elección poco acertada y una experiencia de dudoso resultado.

-Es un estado transitorio. Quienes están en pareja, anteriormente tuvieron su período de soledad. Y seguramente a ti ya te pasó algo similar. Siente en tu interior que esta situación tan sólo es pasajera y te darás cuenta de que, efectivamente, así es. No sabemos cuándo se modificará, lo que sí sabemos es que, a su debido momento, sucederá.

-Despídete de tu soltería. Cada día que pasa, dile adiós a tu soledad. A todo lo que haces y decides por ti mismo y te gustaría que sea de a dos. Es la mejor manera de ir acercándote a lo que tanto deseas: una pareja estable.

Por Merlina Meiler, coaching emocional


viernes, 22 de enero de 2010

Casarse de nuevo..

Mis amigos separados no se cansan de preguntar como logré estar casado 30 años con la misma mujer. Las mujeres siempre más maliciosas que los hombres, no le preguntan a mi esposa como ella puede estar casada con el mismo hombre, pero sí como ella puede estar casada conmigo.

martes, 1 de diciembre de 2009

¿Controversia?


Hoy quiero abordar un tema que para muchas personas continúa siendo difícil de tratar a pesar de vivir ya la antesala del 2010... La diversidad sexual...

Primero quiero decir que la verdad, me da gusto que algunas personas difieran de mi punto de vista…que bueno!…sería aburrido y nefasto pensar en serie…pero si sé hay que pensar en serio!

Creo que debemos por empezar en comprender profundamente el punto de vista de la diversidad…de la diferencia…lo cual no quiere decir que si no piensas de tal o cual manera andes perdido por la vida…No todos los seres humanos sienten en el mismo sentido, por suerte! ... Pero cuando alguno(a) de ellos decide mostrarlo al mundo saltan las personas señalando como "antinatural" sus sentimientos...

Dicen por ahí que para que el mundo sea perfecto…debe contener toda manifestación humana…diferentes razas, creencias, preferencias, gustos, orientaciones sexuales, bipolaridades hasta bisexualidades…
Nuestro sexo ahí lo traemos puesto, debajo del ombligo anatómicamente: niño o niña… Fisiológicamente parece que incluye todo nuestro cuerpo…porque si sabes excitarte y trabajar en ello…todo tu cuerpo vibrará y tu conciencia será otra: tus acciones cambiaran tu vida y entonces serás feliz porque te transformarás pensando como piensas, emocionándote como te emocionas y amando como amas…si amas!…

Nuestra sexualidad también la traemos puesta, pero en una dimensión sofisticada y fascinante…y al habitar esa línea de sexualidad humana: psicológica, emocional, intelectual y espiritual…vemos que existen paradigmas que más vale dejar en el olvido…

En nuestra vida…en una dimensión consciente no es lo mismo besar por besar a saber que ese beso te fascina porque existe atracción sensual y sexual…saber que las feromonas hacen lo suyo en el cuerpo físico y el amor a nivel emocional te marea…cambia toda la dimensión de la relación…

Pero si ignoramos nuestro organismo y lo esencial de la vida…si ignoramos nuestra tarea en el universo y en la vida…seremos infelices y nada nos parecerá bien…criticaremos y el dedo no dejará de señalar…es importante auto-conocerse... Así como es urgente reprogramarnos, cuestionar…analizar y comprender lo que la humanidad ha aprendido en cuestiones del amor, la sexualidad, el conocimiento de nuestro ser interno…ético…de preferencia…

Lamento que a veces estos temas le paren los pelos a más de uno!!!…ni modo!…es un punto de vista y nada más…la vida es de muchas maneras, tantas como seres humanos hay en la tierra…

Solo hay de dos opciones en cuanto a la sexualidad: la sexualidad violenta, agresiva, lujuriosa, antihigiénica, pornográfica, frustrada, desordenada igual que las emociones y los pensamientos o la otra apasionada, impregnada de amor ternura y ganas e intensidad, ordenada, lúcida, pacífica…
Ambas con todos los matices posibles, lineamientos éticos y personales pero como en todo con límites…Muchas personas se ponen limitaciones antes de llegar al limite los cuales son necesarios…Investígalos, analízalos y si te convencen y convienen aterrízalos en tu vida…

Respetar, incluir, aceptar son palabras que me parecen cortas para reflejar lo que debe de existir respecto al tema de la sexualidad de cada persona, simplemente es cuestión de vivirla y no avergonzarse de ella... y para la cruel sociedad juzgarse a sí misma y mirarse en el espejo reflexionando si las relaciones que hemos construido son tan perfectas como para juzgar a los que sienten de otra forma y reconociendo que en este mundo todos merecemos ser felices por derecho...

Haz algo por ti y el mundo cambiará…

lunes, 23 de noviembre de 2009

¿Querer o Amar?


El amor es una palabra muy maltratada. Tras sus cuatro letras se cobijan, cobardes, los celos, los miedos, las exigencias y las carencias. En su nombre se cometen abusos que salpican de tristeza las vidas de las personas. Asociamos su significado con grandes e incontrolables pasiones, que marcan a fuego las relaciones. Sin embargo, pocas veces cuestionamos si ese "amor" es sano y beneficioso, tanto para quien lo da como para quien lo recibe. Y es que en demasiadas ocasiones confundimos "amar" con "querer".

El sistema de creencias que hemos construido a lo largo de nuestra existencia nos convierte en esclavos de nuestras limitaciones. Desde pequeños nos enseñan a temer los cambios y a desconfiar de lo nuevo y lo desconocido. En la mayoría de los casos crecemos sin aprender a gestionar eficientemente nuestra vida emocional, buscando fuera de nosotros mismos el equilibrio, el bienestar y la felicidad. Así, en nuestras relaciones cotidianas interactuamos con los demás con el objetivo –consciente o inconsciente- de ser queridos, aceptados y valorados.

Muchas veces esperamos que el otro cubra nuestras carencias, se adapte a nuestras expectativas y cumpla nuestras exigencias. En este mal llamado "amor" caben los celos, el egoísmo, la posesividad y la desconfianza, reflejo de nuestros miedos e inseguridades. Y como apunta el refrán "quien bien te quiere te hará llorar", a menudo este "amor" distorsionado va de la mano del dolor. Así, muchos aprendemos a querer egoístamente, desde el deseo de poseer aquello que nos interesa. Pero, ¿acaso eso es amor?

Cambio de paradigma
"El verdadero amor no se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece", Jacinto Benavente


Aunque puedan parecer sinónimos, "querer" y "amar" son dos palabras con matices muy distintos. Querer implica buscar fuera de nosotros mismos algo que creemos que nos falta, y en lo que muchas veces basamos (erróneamente) nuestra felicidad. El concepto "querer" lleva implícita la idea de posesión. Es un acto inconsciente, una búsqueda para suplir carencias internas. Te quiero…para que me des cariño, me acompañes, me escuches y aportes –de un modo u otro- satisfacción a mi vida. Amar, por el contrario, supone un cambio de paradigma, dar sin esperar recompensa alguna. Es un esfuerzo consciente, un acto de altruismo y de humanidad, una actitud ante la vida.

Querer suele ser fuente de sufrimiento. Cuando queremos a nuestra pareja, a nuestros padres o a nuestros hijos, depositamos en ellos ciertas expectativas. Y cuando éstas no se cumplen, sufrimos. Amar significa desear lo mejor para el otro, aunque siga un camino distinto al que nosotros hubiéramos escogido. Es una conducta desinteresada, y produce un gozo profundo y liberador, pues transforma más al que ama que al amado.

En última instancia, romper la inercia de los patrones de conducta que nos llevan a querer en vez de amar depende de cada uno de nosotros. Consiste en dejar de ser víctimas y pasar a ser responsables de nuestras relaciones. Y el primer paso para lograrlo es quitarnos la venda que llevamos sobre los ojos, tejida con nuestras creencias, nuestra desconfianza y nuestros miedos. Sólo así podemos dejar de buscar afuera lo que llevamos adentro.

Aprender a amar
"Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida", Albert Einstein


Cada día más seres humanos estamos dejando de querer para empezar a amar. Este aprendizaje consiste en dar lo mejor de nosotros mismos en cada momento, abandonando la creencia de que nuestra felicidad depende de factores externos. Y es que más allá de nuestras reacciones impulsivas e inconscientes, el verdadero amor se fundamenta sobre la responsabilidad y la consciencia.

Los grandes maestros y filósofos aseguran que "amar a los demás como a nosotros mismos" es el camino que nos conduce a la plenitud. Amar es sinónimo de aceptar, respetar, valorar, agradecer, ofrecer y servir. De ahí que podamos amar en prácticamente todas las facetas de nuestra vida. Y paradójicamente, cuanto más amor damos, más plenos nos sentimos. Es un acto que nos conecta con lo más profundo de nosotros mismos, con nuestra verdadera naturaleza.

Adoptar el amor como forma de vida es un reto que implica un entrenamiento diario. No en vano, amar supone superar nuestras limitaciones, comprometernos con nuestro bienestar y el de aquellos que nos rodean. Es una apuesta por vivir desde nuestra esencia, en armonía con nuestra realidad. Se trata de una elección voluntaria y consciente que determina nuestra actitud al ir a hacer la compra, al lidiar con nuestro trabajo, al compartir con nuestra familia, nuestros amigos y nuestra pareja. Basta con que cada mañana, antes de salir de casa, recordemos que cuando amamos nadie pierde y todos salimos ganando.

Reflexionando...
¿Qué obtienes cuando consigues lo que quieres?
¿Qué te impide amar a los demás tal como son?
Si no te amas a ti, ¿a quién amarás?

jueves, 11 de diciembre de 2008

Autoestima


Hola a todos, espero que estén muy bien ya preparando las fiestas de navidad y fin de año, les deseo de antemano a todos una navidad llena de paz...

Hoy vamos a tratar otro tema que se destaca por su recurrencia: LA AUTOESTIMA.
Un aspecto muy importante de la personalidad, del logro de la identidad y de la adaptación a la sociedad, es la autoestima; es decir el grado en que tenemos sentimientos positivos o negativos acerca de nosotros mismos y de nuestro propio valor.
La autoestima, es el concepto que tenemos de nuestra valía y se basa en todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que sobre nosotros mismos hemos ido recogiendo durante nuestra vida; creemos que somos listos o tontos, nos gustamos o no. Los millares de impresiones, evaluaciones y experiencias así reunidos se juntan en un sentimiento positivo hacia nosotros mismos o, por el contrario, en un incómodo sentimiento de no ser lo que esperábamos.
La autoestima está relacionada con muchas formas de conducta. Las personas con una autoestima elevada suelen reportar menos emociones agresivas, negativas y menos depresión que las personas con una autoestima baja.
De modo similar, las personas con una autoestima elevada pueden manejar mejor el estrés y, cuando son expuestas al mismo, experimentan menos efectos negativos en la salud.
La época importante para el desarrollo de la autoestima es la infancia. El niño, aquí, compara su yo real con su yo ideal y se juzga a sí mismo por la manera en que alcanza los patrones sociales y las expectativas que se ha formado de sí mismo y de qué tan bien se desempeña.

Las opiniones de los niños acerca de sí mismos tienen un gran impacto en el desarrollo de la personalidad, en especial en su estado de ánimo habitual.

Por todo lo anterior, es importante el estudio de la autoestima, así como la presentación de patrones de conducta que nos lleven a establecer una autoestima elevada, que nos permita un mejor desarrollo de nosotros mismos.

Es muy importante aceptarnos, conocernos y saber que valemos la pena, saber que somos personas llenas de cosas buenas para dar y que no es el cuerpo, la cara, el dinero lo que nos hace o no ser mejores.
En un mundo lleno de superficialidad, el tema de la autoestima me parece un detonante para no caer en todas las banalidades de hoy. Ser fuertes desde dentro y por eso sentirnos importantes, queridos, respetados, no por los elementos externos que tengamos o dejemos de tener.
Amigos, hoy en día el hilo de la autoestima es cada día más delgado... Hay muchos agentes externos que nos la atacarán cada día y pensaremos quizás que no servimos para nada, que no podemos lograr lo que queremos, que no somos bellos(as), etc... De nosotros depende que todo ello no se vuelva nuestro día a día. En nuestras manos está poder cambiar ese pensamiento y volverlo positivo.
Yo solo les doy el ejemplo de quienes con muchas limitaciones se sienten hermosos e importantes, el secreto es su AUTOESTIMA. Así habrá que sentirse siempre, que verse siempre, que pensarse siempre... Verse al espejo y decir, soy la persona quie quiero ser, tengo lo mejor que he podido conseguir hasta hoy y me acepto como soy, claro, siendo conscientes de que todos somos perfectibles...

Un abrazo a todos

viernes, 24 de octubre de 2008

El Amor


Sólo el amor obra de una manera mágica y única. Cuando hay amor nada es imposible, todo puede lograrse...
El amor no puede analizarse, no puede explicarse, sólo se siente en el corazón...
Hay quienes se preguntan por qué ése y no otro órgano ha sido elegido para representar el amor. Y... ¡la respuesta es tan obvia...! Acaso... ¿No sentimos ante las emociones que sus latidos se aceleran y, a veces, nos parece que hasta se quiere escapar de nuestro pecho?.
Acaso... ¿No sentimos ante la angustia la sensación de que una mano férrea nos lo aprieta hasta casi paralizarlo? Acaso... ¿Sentimos esas sensaciones en otro lado?. No; sólo en el corazón. Es el motor de nuestras emociones y alegrías. Es el blanco de nuestras tristezas y sinsabores.
El amor, entonces, es algo especial. Porque puede determinar que nuestra vida tenga o no sentido... porque puede hacernos perdurar en el tiempo. Nuestro cuerpo se consume ante la muerte. El amor... el amor puede mantenernos vivos...

Graciela Heger A.

jueves, 16 de octubre de 2008

Lo que he aprendido en la vida

  • He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame, solo convertirme en alguien a quien se pueda amar; el resto ya depende de los otros.
  • He aprendido que por mucho que me preocupe por los demás, muchos de ellos no se preocuparán por mi.
  • He aprendido que puede requerir años para construir la confianza y únicamente segundos para destruirla.
  • He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida, no son las cosas que tengo alrededor sino las personas que tengo alrededor.
  • He aprendido que lo más importante no es lo que me sucede sino lo que hago al respecto.
  • He aprendido que hay cosas que puedo hacer en un instante que ocasionan dolor durante toda la vida.
  • He aprendido que es importante practicar para convertirme en la persona que yo quiero ser.
  • He aprendido que es muchísimo más fácil reaccionar que pensar... y más satisfactorio pensar que reaccionar.
  • He aprendido que siempre debo despedirme de las personas que amo con palabras amorosas; podría ser la última vez que las veo.
  • He aprendido que puedo llegar mucho más lejos de lo que pensé posible.
  • He aprendido que soy responsable de lo que hago, cualquiera que sea el sentimiento que tenga.
  • He aprendido que o controlo mis actitudes o ellas me controlarán a mi.
  • He aprendido que aprender a perdonar requiere mucha práctica.
  • He aprendido que por bueno que sea el buen amigo, tarde o temprano me voy a sentir lastimado por él y debo saber perdonarlo por ello.
  • He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros; a veces tengo que perdonarme a mi mismo.
  • He aprendido que por más apasionada que sea la relación en un principio, la pasión se desvanece y algo más debe tomar su lugar.
  • He aprendido que con los amigos podemos hacer cualquier cosa --o no hacer nada-- y tener el mejor de los momentos.
  • He aprendido que simplemente porque alguien no me ama de la manera en que yo quisiera, no significa que no me ama a su manera.
  • He aprendido que la madurez tiene más que ver con las experiencias que he tenido y aquello que he aprendido de ellas, que con el número de años cumplidos.
  • He aprendido que la verdadera amistad --y el verdadero amor-- continúan creciendo a pesar de las distancias.

Adaptado de un escrito de John Osire

viernes, 3 de octubre de 2008

Cuando la tristeza se convirtió en depresión ...

Alejandra es una mujer, profesionista, casada, muy felíz con dos hijos y exitosa, es una de esas mujeres que creen fervientemente en el amor a su pareja y a sus hijos... en la maravilla de la familia.
Un día su esposo se queda sin trabajo y comienzan a tener problemas, él busca empleo y no consigue, ella se convierte en el sostén de su familia... Pero además, es la madre de dos niños que le demandan tiempo, dedicación y todo aquello que implica desempeñar el trabajo más duro e importante que hay en la vida: ser madre.

Alejandra comienza a sentirse triste y deprimida pues José, su esposo, no logra conseguir trabajo con el paso de los días y ella lo nota "cómodo" de alguna forma con la situación de que sea ella quien lleve la "carga" ...
Aquella mujer cargada de energía y alegría de ayer se comienza a perder, todo son dudas, calvarios, pruebas y dificultades ahora... El amor comienza a "rasparse", nada es lo mismo...

Ale llega a mi consultorio, en busca de una terapia que la ayude a encontrar su camino de nuevo en medio de la profunda depresión que ya la aqueja. No sabe lo que quiere, no sabe si quiere a José, si está harta de él, no siente ningún apoyo, carga con todo y cada día las cosas se complican en su vida y con sus hijos, que han comenzado a desubicarse por la situación que se vive en casa, por ello me busca.
Hablamos, hacemos terapia, comentamos su realidad e indago en su interior. Ale, esta destruida moral y emocionalmente, se siente partida. Ha abandonado su parte de mujer, se ha olvidado de si misma, completamente metida en la espiral de sus problemas económicos que le pesan como una carga inmensa, también ha comenzado de alguna forma a "abandonar" a sus hijos, no le quedan fuerzas ni para escucharlos. La energía la derrocha en sus angustias y en sus pesares.

No me será fácil "levantarla" pero debo decir que ella aún con toda la situación pone mucho de su parte para salir adelante...
Después de varios meses de terapia, Ale comienza a sentirse mejor, factores externos "cooperan" con ello, José ha conseguido trabajo y la situación personal, familiar y de pareja mejora poco a poco...
Hoy se ha curado, sin duda el haber vivido todo esto la ha hecho mejor, ya sabemos "lo que no mata nos hace más fuertes".
Ha comenzado una nueva vida, pero podrían haber muchas pruebas más como estas... hay que estar preparados, nadie puede asegurar lo contrario.

La depresión es una enfermedad, con cuestiones físicas y mentales que un especialista debe tratar a tiempo. Una cosa es estar "tristes" otra es estar deprimido. Es por ello, que si Tú al leer esta historia te sientes identificado(a) y crees que puedes estar pasando por ella, conviene que acudas a un especialista a tratarte.

Nadie nos dijo que la vida sería fácil, pero en la actualidad es más complicada aún y en particular a muchas mujeres les ha cambiado, algunas para bien, otras estoy segura que se identificarán con Ale por las demandas crecientes para el género femenino en el mundo moderno.
Por ello decidí contarles esta historia, conservando como siempre el nombre real de la protagonista en el anonimato, por el lógico interés propio de la involucrada.