El enamoramiento es un estado de felicidad instantánea,
pasional, desbordante, incontenible e irracional que nos conecta con
una sensación de profunda completitud. Freud decía que es un estado
psicótico de la personalidad, y tenía razón: no hay nada más parecido a
un loco que un enamorado. Esa persona no está viendo la realidad, sino
que idealiza. No ve al otro en su totalidad, sino que el otro es una
pantalla donde proyecta sus aspectos idealizados.
Este estado es
insostenible en el tiempo. Puede durar horas, días e, incluso, meses. Y
es justamente cuando se empieza a conocer al otro cuando aparecen las
primeras desilusiones que dan paso a un encuentro más real, de
aceptación en su totalidad, con sus defectos y virtudes. A partir de ese
momento podemos empezar a construir una relación y el enamoramiento es
reemplazado, en algunos casos, por el amor.
Enamoramiento vs. amor
El amor es
el estado en el que elegimos a nuestra pareja sin querer cambiarla y
buscamos a partir de ahí construir un camino juntos. Puede ser más
placentero que el enamoramiento, pero en lo que no puede competir nunca
es en el nivel de intensidad. El enamoramiento siempre es más intenso.
Cuando estamos enamorados nos atraen las coincidencias. En cambio, en el
amor también aparecen las diferencias.
Por
suerte, en las relaciones podemos ir del enamoramiento al amor y del
amor al enamoramiento. Podemos amar pero también enamorarnos muchas
veces de la misma persona. Casi que sería necesario para poder sostener
una relación que nos haga felices. Podríamos pensar que el enamoramiento
es como la felicidad, la vivimos de a ratos.
La química del amor
Hoy
sabemos que todo lo que nos pasa tiene su correlato físico: cuando
estamos asustados temblamos, al emocionarnos se nos pone piel de
gallina, con la ansiedad se nos acelera el corazón, y cuando estamos
enamorados podemos sentir todas estas cosas… y algunas más.
El
principal responsable de todo lo que nos pasa cuando estamos enamorados
es la dopamina, un neurotransmisor que en este estado aumenta y produce
síntomas placenteros, excitantes y que tienen el poder de alejarnos de
la realidad. Pero ella no está sola, ya que también interviene la
noradrenalina, que es la responsable de que focalicemos la atención en
un objeto, más específicamente nuestro objeto de amor. A todo esto se le
suma una baja en la serotonina que es la que provoca que aparezcan
pensamientos obsesivos en relación a nuestro amor. Ahora sí, con este
coctel explosivo ya no podemos evitar estar enamorados.
Tips para enamoradas
* No tomes grandes decisiones con respecto a la pareja cuando estás enamorada. ¡Recuerda que no estás en tus cabales!
* Disfruta, pero estate preparada para cuando aparezcan las primeras diferencias.
* Respeta tus límites y los del otro. Los límites claros ayudan a sostener este estado.
* La clave para re-enamorarse es mantener espacios propios para no dejar de sorprender al otro.
* Estate atenta de no caer en la rutina: es el enemigo número uno del enamoramiento.
Por Patricio Gómez Di Leva, sexólogo del Departamento de Investigación y Educación Sexual de PRIME Argentina.
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jueves, 14 de febrero de 2013
¿Sin pareja? no te angusties y disfruta la soltería
El sólo pensar en el tema, en ciertas ocasiones, te hace tener sentimientos encontrados y diferentes sensaciones: tal vez angustia, miedo al futuro, envidia, tristeza y, por qué no, independencia y autonomía. Si es más lo que te pesa que lo que te parece que puedes disfrutar en este momento, ten en cuenta las siguientes realidades:
- No eres un bicho raro. Por más que estés rodeado de gente en pareja o que tu familia o amigos te presionen con las preguntas de siempre, no hay nada malo en ti. Hay muchas personas que están solas y tienen vidas felices, están rodeadas de gente que las quieren y toda su vida no pasa por tener a alguien al lado, por el mero hecho de no encontrarse con su soledad. Es mejor elegir bien que aceptar a un alguien que no es bueno para nosotros, sólo por tener cierta edad o por miedos internos sin resolver.
-Gozas de ventajas y también de desventajas, como en todos los acontecimientos de la vida. Ten en cuenta que al estar sin pareja hay cosas en las que pierdes, pero hay unas cuantas otras en las que ganas: más tiempo para ti y para tus actividades, decides cuándo y con quién salir y con quién no y, si además vives solo, dispones de todo el lugar para lo que se te antoje… Disfruta de todo lo que la soltería te ofrece, mientras dure.
-No te compares. Si estamos solos un sábado o un domingo, por ejemplo, tendemos a compararnos con quienes siempre tienen compañía y planes, por tener pareja estable. La mayor parte de lo que creas tiende a ser una idealización. No eres ni más ni menos que ellos: estás transitando una etapa de tu vida en la que, por la razón que fuese, te toca estar sin alguien a tu lado. Esto no te hace mejor ni peor que las demás: aprovecha este tiempo para capitalizar tu experiencia pasada, para definir claramente qué clase de persona deseás encontrar (las virtudes que te gustaría que tenga y lo que no aceptarías bajo ninguna circunstancia): es la mejor manera de encauzar tu energía proactivamente.
-El miedo a la soledad es un mal consejero. Intentar “enganchar” a cualquier costo para tener a alguien a tu lado augura una elección poco acertada y una experiencia de dudoso resultado.
-Es un estado transitorio. Quienes están en pareja, anteriormente tuvieron su período de soledad. Y seguramente a ti ya te pasó algo similar. Siente en tu interior que esta situación tan sólo es pasajera y te darás cuenta de que, efectivamente, así es. No sabemos cuándo se modificará, lo que sí sabemos es que, a su debido momento, sucederá.
-Despídete de tu soltería. Cada día que pasa, dile adiós a tu soledad. A todo lo que haces y decides por ti mismo y te gustaría que sea de a dos. Es la mejor manera de ir acercándote a lo que tanto deseas: una pareja estable.
Por Merlina Meiler, coaching emocional
lunes, 11 de febrero de 2013
¿Te aburres en el trabajo? es hora de afrontarlo
La falta de motivación suele ser su principal causa. Ya sea en lo relacionado con el incentivo económico, como con la ausencia de desafíos o responsabilidades. Cómo enfrentar el problema. Recomendaciones de expertos.
El aburrimiento en el ámbito laboral puede tener tantas causas como individuos. Sin embargo, la más frecuente tiene que ver con la falta de motivación. Ya sea en lo referente al incentivo económico que se recibe a cambio del trabajo realizado, como las tareas en sí.
“No tener desafíos, la rutina o un mal clima laboral son factores que atentan contra el ‘bien-estar’ en el trabajo”, explican los expertos en el tema. Por ejemplo, si una persona siente que no puede aprender mucho más en el puesto que desempeña, es posible que se sienta hastiada. “La ausencia de desafíos es una indicación de que se necesitan responsabilidades adicionales o un cambio de función”, coinciden los especialistas.
¿Qué hacer?
Si el aburrimiento es una sensación que estás experimentando, es lógico pensar que también tu puedes hacer algo para combatir el problema. En principio, trata de identificar qué es lo que hace que te sientas hastiado durante las horas de trabajo. Cuáles son las causas que generan que lo único que hagas sea mirar el reloj. Si descubres qué es lo que te hace sentir así, es probable que puedas actuar para cambiar algo. Expertos recomiendan algunas pautas para modificar (y mejorar) tu situación en el trabajo:
* Habla con tus jefes.
* Propón cambios de lugar o formatos.
* Solicita capacitaciones.
* Solicita promociones.
* Solicita aumentos.
* Proponte la traza de metas jerárquicamente superiores cada vez.
* Establece nuevos desafíos, prepara proyectos novedosos.
* Intenta contribuir a la formación de un buen equipo de trabajo en el que el clima sea el óptimo.
* Si existe algún conflicto con un jefe o compañero, plantealo.
* Ten en claro que competir es bueno si lo haces con lealtad y si, a su vez, lo tomas como un reto para alcanzar la autorrealización.
* Corta la tarea para descansar aunque sea un ratito.
También puedes poner en práctica algunas tácticas de automotivación. Y, si intentaste estas estrategias y nada funciona, quizás tendrías que evaluar renunciar y cambiar de empleo.
Recomendaciones para las empresas
Los empleadores deberán estar atentos a los indicadores de tedio entre sus empleados. Poco rendimiento, ausencias reiteradas, enfermedades, errores o situaciones atípicas pueden ser “síntomas” que indiquen que algo está sucediendo. “Si la empresa detecta que esta situación se da con un empleado en particular, puede convocarlo, conversar acerca de la situación y tomar medidas conjuntas que ayuden a que la situación mejore”.
Algunas sugerencias
* Proponer promociones.
* Capacitaciones.
* Rotación de tareas.
* Nuevos desafíos.
* Nuevas formas de trabajo, por ejemplo cambios en los horarios, días de homeoffice (trabajo desde casa) etc.
* Detectar si hay conflictos entre los empleados y analizar la situación realizando las intervenciones pertinentes, según el caso.
* Mejoras económicas.
Con información de www.entremujeres.com
El aburrimiento en el ámbito laboral puede tener tantas causas como individuos. Sin embargo, la más frecuente tiene que ver con la falta de motivación. Ya sea en lo referente al incentivo económico que se recibe a cambio del trabajo realizado, como las tareas en sí.
“No tener desafíos, la rutina o un mal clima laboral son factores que atentan contra el ‘bien-estar’ en el trabajo”, explican los expertos en el tema. Por ejemplo, si una persona siente que no puede aprender mucho más en el puesto que desempeña, es posible que se sienta hastiada. “La ausencia de desafíos es una indicación de que se necesitan responsabilidades adicionales o un cambio de función”, coinciden los especialistas.
¿Qué hacer?
Si el aburrimiento es una sensación que estás experimentando, es lógico pensar que también tu puedes hacer algo para combatir el problema. En principio, trata de identificar qué es lo que hace que te sientas hastiado durante las horas de trabajo. Cuáles son las causas que generan que lo único que hagas sea mirar el reloj. Si descubres qué es lo que te hace sentir así, es probable que puedas actuar para cambiar algo. Expertos recomiendan algunas pautas para modificar (y mejorar) tu situación en el trabajo:
* Habla con tus jefes.
* Propón cambios de lugar o formatos.
* Solicita capacitaciones.
* Solicita promociones.
* Solicita aumentos.
* Proponte la traza de metas jerárquicamente superiores cada vez.
* Establece nuevos desafíos, prepara proyectos novedosos.
* Intenta contribuir a la formación de un buen equipo de trabajo en el que el clima sea el óptimo.
* Si existe algún conflicto con un jefe o compañero, plantealo.
* Ten en claro que competir es bueno si lo haces con lealtad y si, a su vez, lo tomas como un reto para alcanzar la autorrealización.
* Corta la tarea para descansar aunque sea un ratito.
También puedes poner en práctica algunas tácticas de automotivación. Y, si intentaste estas estrategias y nada funciona, quizás tendrías que evaluar renunciar y cambiar de empleo.
Recomendaciones para las empresas
Los empleadores deberán estar atentos a los indicadores de tedio entre sus empleados. Poco rendimiento, ausencias reiteradas, enfermedades, errores o situaciones atípicas pueden ser “síntomas” que indiquen que algo está sucediendo. “Si la empresa detecta que esta situación se da con un empleado en particular, puede convocarlo, conversar acerca de la situación y tomar medidas conjuntas que ayuden a que la situación mejore”.
Algunas sugerencias
* Proponer promociones.
* Capacitaciones.
* Rotación de tareas.
* Nuevos desafíos.
* Nuevas formas de trabajo, por ejemplo cambios en los horarios, días de homeoffice (trabajo desde casa) etc.
* Detectar si hay conflictos entre los empleados y analizar la situación realizando las intervenciones pertinentes, según el caso.
* Mejoras económicas.
Con información de www.entremujeres.com
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domingo, 10 de febrero de 2013
8 maneras de ser más feliz
1. Evita ser demasiado intensa y profunda y abraza la simplicidad
Para empezar a ser un poco más feliz no es muy eficaz embarcarse en profundas meditaciones sobre el sentido de la vida, ni empeñarse en conseguir una explicación lógica para cada una de las cosas que no entendemos. Es mejor empezar por lo básico. Por ejemplo, irse a dormir a una hora decente y no permitirse a uno mismo irritarse por cualquier cosa. Estos dos factores tienen un enorme impacto sobre la sensación de bienestar.
2. No te dejes dominar por la ira ni pases demasiado tiempo contando y buscando opinión sobre las cosas que te disgustan
Durante mucho tiempo se recomendaba airear todos los problemas cuantos antes, sacarlos afuera, contra los problemas. Sin embargo, estudios más recientes dicen que las catarsis pueden ser contraproducentes porque amplifican los problemas y los sentimientos negativos. Por otra parte, cuánto más hablemos de un problema, más opiniones –probablemente contradictorias- reuniremos, con lo cual pasaremos mucho más tiempo intentando entender lo que nos ha pasado. Ahora los psicólogos creen que es mejor no hablar demasiado porque de esa manera se disipan los problemas y olvidamos antes.
3. Fake it you fell it (Simula ser feliz hasta que lo seas)
Es uno de los lemas clásicos de Alcohólicos Anónimos, que recomienda a sus miembros que aparenten fortaleza y paz hasta conseguir que ambos sentimientos sean reales. La tesis se basa en que los sentimientos siguen a las acciones, es decir si sonríes acabarás siendo más feliz que si no lo haces. Por ejemplo, si estás enfadado con alguien y haces algo amable hacia esa persona, tus sentimientos se suavizaran. Esta estrategia es increíblemente efectiva.
4. Prueba cosas nuevas
EL desafío y la novedad son elementos clave de la felicidad. El cerebro se estimula con la sorpresa y conseguir dominar una situación nueva e inesperada otorga una agradable sensación de poder y satisfacción. Las personas que hacen cosas nuevas, aprenden un juego, un idioma, o viajan a sitios desconocidos en lugar de a lugares familiares son más familiares que los que llevan una vida de hábitos más previsibles.
5. Compra un poco de felicidad
Nuestras necesidades psicológicas básicas incluyen sentirse querido, seguro y reconocido en su trabajo o en sus funciones como padre, madre, ama de casa, etc. Además, necesitamos tener cierto sentido de control sobre nuestra vida. El dinero no va a conseguir llenar todos esos capítulos, pero sí es posible aprender a invertir dinero en cosas que nos hagan felices. Por ejemplo, en estar en contacto con la familia y los amigos, en mejorar la salud y el bienestar, en trabajar de un modo más eficiente o en minimizar conflictos domésticos o de pareja.
6. No insistas en perseguir la perfección
Hay dos tipos de formas de clasificar a las personas de acuerdo con su manera de tomar decisiones. Por un lado, están los “satisfechos”, que son aquellos que se deciden por algo que cubra de manera sensata sus expectativas y se quedan conformes. Los otros son los “Maximizers” que siempre quieren tomar la mejor decisión. Incluso cuando eligen el mejor producto del mercado quieren asegurarse de su decisión revisando una y otra vez todos sus requerimientos y comparando con todas y cada una de las opciones disponibles. Los maximisers pierden más tiempo y consumen más energía que el resto, y frecuentemente siempre están ansiosos porque dudan de si han tomado o no la mejor decisión. Los satisfechos suelen ser más felices que los maximizers.
7. Practica ejercicio físico para estimular la energía
Aunque solo sean diez minutos diarios, esta actividad marcará la diferencia en tu estado de ánimo. Psicólogos, médicos, biólogos, psiquiatras … todos coinciden en que la actividad física es un potenciador de la felicidad.
8. Pasa a la acción
Aunque está probado que los genes tienen bastante que ver con nuestro temperamento y optimismo, los estudios muestran que alrededor del 40% de tu felicidad está en tus manos. Es posible dar pasos concientes para estar más animado y empezar 2013 con un Plan para ser más feliz.
Con información de www.mujerhoy.com
Para empezar a ser un poco más feliz no es muy eficaz embarcarse en profundas meditaciones sobre el sentido de la vida, ni empeñarse en conseguir una explicación lógica para cada una de las cosas que no entendemos. Es mejor empezar por lo básico. Por ejemplo, irse a dormir a una hora decente y no permitirse a uno mismo irritarse por cualquier cosa. Estos dos factores tienen un enorme impacto sobre la sensación de bienestar.
2. No te dejes dominar por la ira ni pases demasiado tiempo contando y buscando opinión sobre las cosas que te disgustan
Durante mucho tiempo se recomendaba airear todos los problemas cuantos antes, sacarlos afuera, contra los problemas. Sin embargo, estudios más recientes dicen que las catarsis pueden ser contraproducentes porque amplifican los problemas y los sentimientos negativos. Por otra parte, cuánto más hablemos de un problema, más opiniones –probablemente contradictorias- reuniremos, con lo cual pasaremos mucho más tiempo intentando entender lo que nos ha pasado. Ahora los psicólogos creen que es mejor no hablar demasiado porque de esa manera se disipan los problemas y olvidamos antes.
3. Fake it you fell it (Simula ser feliz hasta que lo seas)
Es uno de los lemas clásicos de Alcohólicos Anónimos, que recomienda a sus miembros que aparenten fortaleza y paz hasta conseguir que ambos sentimientos sean reales. La tesis se basa en que los sentimientos siguen a las acciones, es decir si sonríes acabarás siendo más feliz que si no lo haces. Por ejemplo, si estás enfadado con alguien y haces algo amable hacia esa persona, tus sentimientos se suavizaran. Esta estrategia es increíblemente efectiva.
4. Prueba cosas nuevas
EL desafío y la novedad son elementos clave de la felicidad. El cerebro se estimula con la sorpresa y conseguir dominar una situación nueva e inesperada otorga una agradable sensación de poder y satisfacción. Las personas que hacen cosas nuevas, aprenden un juego, un idioma, o viajan a sitios desconocidos en lugar de a lugares familiares son más familiares que los que llevan una vida de hábitos más previsibles.
5. Compra un poco de felicidad
Nuestras necesidades psicológicas básicas incluyen sentirse querido, seguro y reconocido en su trabajo o en sus funciones como padre, madre, ama de casa, etc. Además, necesitamos tener cierto sentido de control sobre nuestra vida. El dinero no va a conseguir llenar todos esos capítulos, pero sí es posible aprender a invertir dinero en cosas que nos hagan felices. Por ejemplo, en estar en contacto con la familia y los amigos, en mejorar la salud y el bienestar, en trabajar de un modo más eficiente o en minimizar conflictos domésticos o de pareja.
6. No insistas en perseguir la perfección
Hay dos tipos de formas de clasificar a las personas de acuerdo con su manera de tomar decisiones. Por un lado, están los “satisfechos”, que son aquellos que se deciden por algo que cubra de manera sensata sus expectativas y se quedan conformes. Los otros son los “Maximizers” que siempre quieren tomar la mejor decisión. Incluso cuando eligen el mejor producto del mercado quieren asegurarse de su decisión revisando una y otra vez todos sus requerimientos y comparando con todas y cada una de las opciones disponibles. Los maximisers pierden más tiempo y consumen más energía que el resto, y frecuentemente siempre están ansiosos porque dudan de si han tomado o no la mejor decisión. Los satisfechos suelen ser más felices que los maximizers.
7. Practica ejercicio físico para estimular la energía
Aunque solo sean diez minutos diarios, esta actividad marcará la diferencia en tu estado de ánimo. Psicólogos, médicos, biólogos, psiquiatras … todos coinciden en que la actividad física es un potenciador de la felicidad.
8. Pasa a la acción
Aunque está probado que los genes tienen bastante que ver con nuestro temperamento y optimismo, los estudios muestran que alrededor del 40% de tu felicidad está en tus manos. Es posible dar pasos concientes para estar más animado y empezar 2013 con un Plan para ser más feliz.
Con información de www.mujerhoy.com
viernes, 8 de febrero de 2013
'Mindfulness' para ser feliz
Esta práctica de meditación que hunde sus raíces en el budismo está más de moda que nunca. Se habla de ella como antídoto para superar el dolor crónico, para ayudarnos en la concentración, para calmar el ánimo, para ayudarnos a gestionar las emociones, para aportarnos paz y silencio interior. Y ahora también como una forma de aumentar la felicidad presente y la futura. La razón es sencilla: el estar practicando la conciencia plena, que requiere concentración absoluta sobre el aquí y el ahora, impide volver una y otra vez sobre hechos dolorosos del pasado o recrear posibles situaciones adversas del futuro. Si nos concentramos en el presente, reducimos la sensación de malestar. También nos ayuda a pensar con claridad, lo que nos puede aportar la distancia que necesitamos para poder ver la realidad desde otro ángulo y tal vez llegar a una solución.
El pasado ya pasó y no tiene vuelta, el futuro nunca llega porque cuando llega es presente; la única realidad real es el presente, ese momento pleno, simplemente real, en el que mente, cuerpo y espíritu están sincronizados, es el momento perfecto simplemente porque es lo que es. El regresar una y otra vez, de manera amable y consciente, a ese espacio de apertura e intimidad con nuestro momento presente, es la invitación que nos hace la práctica de Mindfulness.
Con información de www.lavanguardia.com y http://www.institutomindfulness.cl
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MindFulness,
paz interior,
tranquilidad
viernes, 16 de octubre de 2009
La necesidad de cambiar...

"La verdadera profesión del hombre es encontrar el camino hacia sí mismo", Herman Hesse
La sociedad en la que vivimos pide a gritos un giro de 180 grados: dejar de centrar la atención en lo que sucede fuera y empezar a escuchar lo que nos pasa adentro. Aunque los seres humanos hemos evolucionado mucho las últimas dos décadas -tecnológicamente hablando-, las estadísticas revelan que la depresión, el estrés y la ansiedad han aumentado exponencialmente en este mismo período de tiempo.
Todo este sufrimiento, que se manifiesta en el plano físico en forma de enfermedad, es un indicador de lo mucho que los seres humanos hemos descuidado nuestra evolución como personas. Buen ejemplo de ello es que todavía no sabemos cómo crear un bienestar emocional sostenible, ingrediente indispensable para disfrutar de una vida plena.
Sin embargo, la necesidad de profundizar en la causa real de nuestro malestar está llevando a cada vez más personas a querer descubrir cómo funciona la mente y de qué manera nos manipula. También a aprender a dirigir conscientemente el pensamiento positivo, así como a gestionar más constructivamente las emociones. El viaje comienza mirando dentro de nosotros mismos, pues sólo desde allí podremos enfrentarnos a nuestros miedos, crecer en autoestima y tomar las riendas de nuestras vidas.
La Metamorfosis
"El cambio es lo único que permanece en el tiempo", Friedrich Nietzsche
Aunque nos duela, el cambio es necesario para la evolución. Dicen que las orugas llaman crisis al nacimiento de las mariposas. Y así como las orugas, tras alimentarse lo suficiente, construyen un espacio de reclusión en el que dejan crecer sus bellas alas, los seres humanos deben cambiar el foco de atención que rige su vida de fuera a dentro. Y como las orugas, ya convertidas en mariposas, romper barra la inconsciencia y conquistar la libertad mediante la asunción de la responsabilidad personal.
Es importante profundizar en conceptos cada vez más demandados por nuestra sociedad, como el autoconocimiento, el desarrollo personal y la inteligencia emocional. Es básico en la vida comprometernos con el desarrollo de nuestro potencial y, como verdaderos escépticos, explorar lo desconocido. Atrevernos a cambiar aquello que no nos gusta o nos incomoda será pieza fundamental del rompecabezas de la felicidad, ya que ésta sólo la encontraremos en nuestro interior, en nuestra cotidianidad, en las circunstancias de nuestro ahora, pero es prioritario inyectarnos de los cambios necesarios para poderla detectar.
Reflexiona
¿Puedes cambiar tus circunstancias?
¿Puedes cambiar la actitud que tomas ante tus circunstancias?
¿Qué cambiaría si tomaras una actitud diferente frente a tus circunstancias?
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viernes, 9 de octubre de 2009
La patología de la normalidad...

"No es signo de salud el estar bien adaptado a una sociedad enferma", Jiddu Krishnamurti
El estilo de vida que propone (o impone) la sociedad en la que vivimos no conduce a la salud mental, al bienestar ni a la felicidad. Al menos, esta es la tesis que parece desprenderse del estado de la sanidad psiquiátrica en los países occidentales: incremento exponencial de la depresión, la ansiedad y el estrés. Y también del siempre silenciado suicidio.
Vivimos inmersos en la cultura de la hipervelocidad, en la que nunca hay tiempo para asimilar y asentar correctamente las experiencias que acumulamos día a día. Así, esta descarga emocional que no encuentra una vía de escape acaba por ser reprimida y sustituida, muchas veces, por falsas necesidades. Aquí es donde el consumismo entra en escena, a ritmo de impulso: ¿cuántas veces consumimos sexo, comida, cine, televisión, música…con el único objetivo de evadirnos? Y más importante, ¿cómo nos sentimos cuando se desvanece la eufórica satisfacción que ese consumo nos ha provocado?
Los expertos en psicología y coaching afirman que, tras el alivio momentáneo del malestar, suele regresar la sensación de vacío, síntoma inequívoco de frustración existencial. Si bien el camino marcado por la sociedad nos arrastra a la denominada "normalidad", ésta no suele conducir a la felicidad. Y es que nos han enseñado a buscar en el exterior todo aquello que sólo podemos hallar dentro de nosotros mismos.
La normalidad como síntoma
"Cada vez que se encuentre del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar", Mark Twain
Cuando llegamos a una cierta edad, lo "normal" es que nos establezcamos en un trabajo fijo, nos dediquemos a buscar piso y vendamos unos 20 o 30 años de nuestro tiempo a un banco cualquiera en aras de una hipoteca. En el caso de que tengamos pareja y llevemos un cierto tiempo de relación, lo "normal" es que nos casemos. Y más adelante, lo "normal" es que tengamos hijos. Al fin y al cabo, lo "normal" es aquello que es general o mayoritario, que ocurre habitualmente, por lo que no provoca extrañeza. También es aquello que sirve de norma o regla. Y como tal, pocas veces se cuestiona.
Pero, ¿quién decide qué es lo normal? ¿Dónde nos lleva la normalidad? Y más importante todavía: ¿seguir los cánones establecidos por la sociedad nos garantiza gozar de una vida plena? Más bien no. Sin embargo, los seres humanos tendemos a resistirnos a los cambios. Solemos tener miedo a lo diferente y a lo desconocido. Además, la falta de confianza y deautoestima juega en nuestra contra, pues nos lleva a imitar las conductas de la mayoría, buscando en ellas reafirmación y seguridad. Así, muchas veces terminamos por asumir como propios los criterios mayoritarios –"normales"–, pese a que en ocasiones no estén en consonancia con nuestros verdaderos valores y necesidades.
Lo cierto es que superar el condicionamiento sociocultural recibido no es un trabajo fácil. Cuando una persona sigue los patrones de conducta establecidos como "normales", es aceptada y acogida por su entorno. Incluso se considera que la salud mental consiste en adaptarse a los parámetros convencionales de una sociedad, sin importar si dicha sociedad está sana o enferma. Lo único que cuenta es si uno se ha adaptado. Y cuando alguien opta por vivir sin ajustarse el rígido corsé de la normalidad, renunciando a diluirse en la conducta mayoritaria, se le suele tachar, como poco, de "raro".
El coraje de ser uno mismo
"Se ríen de mí porque soy diferente; me río de ellos porque son todos iguales", Kurt Cobain
Salirse del camino establecido suele ser motivo de ridiculización y mofa. Sin embargo, es más sencillo caminar por la avenida que transita todo el mundo que iniciar una travesía ensolitario, tomando las riendas de nuestra vida y siendo coherentes con lo que verdaderamente queremos hacer. Y es que sólo podemos encontrar la dirección (nuestra dirección) escuchándonos y siguiendo los dictados de nuestra intuición.
La normalidad es el camino de la comodidad y el conformismo. Y aunque tiene sus ventajas, el precio a pagar es alto. Cada uno de nosotros nace con una semilla única y diferente a todas las demás, cuyo potencial sólo florece al seguir nuestro propio camino en la vida. De ahí la importancia de tener el coraje de ser nosotros mismos, desmarcándonos de los parámetros impuestos, que por lo general limitan y sepultan nuestra autenticidad.
Y es que lo establecido, lo convencional, lo conservador, lo viejo, lo de siempre y, en definitiva, lo "normal", es una posición existencial antinatural, puesto que todo está en continuo cambio y evolución. Así, para sanarnos de la patología de la normalidad hemos de ser honestos con nosotros mismos y tener el valor suficiente para convertirnos en la persona que podemos llegar a ser. Hoy es un buen día para dar el primer paso...
Reflexionando:
¿Qué peso tiene lo que piensan los demás en tu toma de decisiones?
¿Qué sientes si no cumples sus expectativas?
¿Qué pasaría si decidieras seguir tu propio camino?
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lunes, 11 de mayo de 2009
Aprende a ser feliz

"Una persona feliz no es alguien que se halla en una determinada serie de circunstancias, sino más bien alguien que adopta una determinada serie de actitudes".
Es tiempo perdido y pura utopía el preocuparse por hacer felices a los demás si nosotros mismos no lo somos; si nuestra trastienda está llena de escombros, llamas y agonía. Hay que comenzar, pues, por uno mismo. Sólo haremos felices a los demás en la medida en que nosotros lo seamos. La única manera de amar realmente al prójimo es reconciliándonos con nosotros mismos, aceptándonos y amándonos serenamente.
La medida para ser felíz es, pues, uno mismo; y cronológicamente es uno mismo antes que el prójimo. Ya constituye un altísimo ideal el llegar a preocuparse por el otro tanto como uno se preocupa por sí mismo. Hay que comenzar, pues, por uno mismo.
Quizás has tenido hasta ahora una vida muy difícil y llena de sufrimientos. Crees que esta tierra es un valle de lágrimas donde no puedes ser feliz debido a tus circunstancias. ¡Te equivocas! Nacimos para ser felices; tú debes reclamar ese regalo que la vida te ofrece cada día.
Primeramente, la felicidad no es algo que se siente automáticamente en toda circunstancia. Es un proceso, un modo de vida, un hábito que se aprende como cualquier otro. Segundo, no puedes dejar que otras personas determinen si vas a ser feliz o no. La felicidad debe provenir de ti mismo, no de los que te rodean. No des poder a otras personas para dártela o robártela.
A veces, nosotros mismos ponemos obstáculos a nuestra propia felicidad, al no aceptar lo que no podemos cambiar. El árbol que permanece plantado sin romperse es el que se dobla cuando viene la tempestad. No te enfrentes a quien no puedes cambiar o convencer. Simplemente calla y pon tus energías donde sí podrán dar buen fruto.
Quizás tu poca autoestima es el resultado de todo lo que te ha sucedido desde que naciste hasta el día de hoy. Sin embargo, tu auto imagen debe cambiar para poder aprender el hábito de ser feliz. Deja de sentir lástima de ti mismo y de verte como una víctima. Trata de hacer cambios en tu comportamiento y en tu actitud según sea necesario. Tenemos que aceptar lo que no podemos cambiar, pero debemos tratar de cambiar lo que está a nuestro alcance cambiar.
Por otro lado, el árbol que más sano crece es el que está plantado a las orillas del río. Llena tu vida de verdaderos valores y felicidad sincera, para que ésta perdure.
Puesto que la felicidad es algo que la vida te ofrece pero que tú decides aceptar, debes aprender a cuidarte y tratar de ser feliz diariamente, a pesar de todo lo que te suceda. Aprende día a día ese hábito y en pocos años será parte de ti mismo. Cada vez que te sientas solo, triste o deprimido, repite la frase: "tengo derecho a ser feliz, y nací para ser feliz".
Aprendemos nuestros comportamientos y recibimos nuestra autoestima de las personas que nos rodean desde que nacemos. Ellas nos escucha o nos ignoran; nos maltratan o nos dan amor; nos mandan a callar o nos dan la respuesta que necesitamos. Según los expertos, al llegar a la adolescencia las personas ya han aprendido que son lindas o feas, inteligentes o tontas, trabajadoras o vagas. Nuestra mente ha sido programada y dicha programación, si es negativa, a veces hay que cambiarla.
Atrévete a cambiar aquellas programaciones que la sociedad te haya impuesto desde pequeño y decídete a vivir felíz, cada minuto que pase sin serlo habrá sido perdido en tu vida...
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sábado, 25 de octubre de 2008
Otorgar perdón
Enrique no conoció a su padre. Sus padres se conocieron cuando trabajaban juntos en una fábrica de productos enlatados. Su mamá era secretaria, su papá el hijo del dueño. Después de un breve romance, ella queda embarazada. El estaba casado y con una vida hecha. Entonces decide ayudarla económicamente con el embarazo y la manutención del niño, pero ella prometería no buscarlo ni hablarle de él a su hijo. No quería involucrarse.Durante toda su infancia, Enrique preguntaba por su padre; su mamá le decía que era un hombre muy bueno, pero que por muchas razones, él no podría verlo. Al cumplir Enrique 18 años, decidió que tenía que conocer a su papá.
Con mucha madurez, investigó entre sus familiares la verdadera historia. Consiguió el nombre completo de su padre, sus números de teléfono y le habló. Al teléfono, temblando de emoción, Enrique le dijo a su padre quien le hablaba. Este frío, nervioso y cortante le preguntó como estaba y sí necesitaba dinero. Entre decepcionado y triste, Enrique le pidió: “Sólo quiero verte”. A lo que su padre respondió: “Ahora no puedo, estoy muy ocupado, déjame tu número de teléfono que yo te aviso cuando…”
Pasaron los días y Enrique esperaba inquieto la llamada de su padre, llamada que nunca ocurrió… Enrique fue hasta su oficina y lo esperó en la entrada. Conocía su cara por una foto que alguna vez le había mostrado su madre. Al verlo, se le acercó y le dijo: “Soy Enrique”, tu hijo. Su padre, sorprendido preguntó : “hola, ¿que necesitas?” y Enrique de nuevo respondió: “Sólo quería verte…”. El hombre, nervioso, le pidió que se retirara que no podía atenderlo y volvió a prometer: “yo te aviso cuando hablamos”… y Enrique, mucho más decepcionado que la primera vez, se despidió diciéndole… no importa señor, ya vi lo que tenía ver….
Durante los años siguientes, Enrique vivió atormentado, odiando a su padre. Guardándole rencor por haberle negado su cariño y afecto. Por estar ausente durante toda su vida y por no darle la oportunidad de conocerlo y acercarse un poco.
Enrique en sus terapias, decía que el rechazo de su padre, le había cerrado muchas puertas, porque no lograba superarlo y que por eso odiaba profundamente a ese señor, porque era el culpable de los días amargos que estaba viviendo. Yo le decía que nada de lo que sentimos es responsabilidad de los demás, que debemos aprender a vivir cada situación con inteligencia y valentía.
El padre de Enrique murió unos años después. Nunca pudo hablar con él. No pudo darle un abrazo. No pudo decirle adiós.
Esta situación hizo que Enrique se sintiera mucho más atormentado, se alejó de las terapias, lo dio todo por perdido. Hasta que un día regresó y me dijo: “Mía, vengo a contarte que ya perdoné a mi padre” “Entendí que no tiene sentido seguir albergando un rencor que sólo me hace daño y no me deja avanzar” “ “Mi padre ya está muerto y nada puedo hacer” “Me queda la enorme satisfacción de haberlo buscado, de haberlo visto. “Yo hice todo lo posible, hice mi parte y con eso ya cumplí”
Enrique perdonó finalmente a su padre y liberó su corazón de odio. Un odio que lo mantuvo preso muchos años, amarrado sin poder moverse, sin abrirse a la vida.
El perdón debe venir de adentro. Debemos sacarlo y otorgarlo, sin esperar a que alguien nos lo pida. Porque los principales beneficiados seremos nosotros mismos, porque al hacerlo estaremos limpiando el alma…
Un abrazo a todos
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miércoles, 22 de octubre de 2008
Desactive a los saboteadores de su felicidad
Hay que dar siempre sentido positivo a lo que vive y le ocurre- Deje de autosabotearse. Su peor enemigo puede ser usted mismo, es decir sus miedos, porque le roban oportunidades, no le dejan ver la realidad, hacen que se sienta muchísimo menos de lo que realmente es, y creer que tiene muchísimas menos opciones, las cuales son infinitas en todo el sentido del término. Además, los miedos abstractos llevan a adoptar una posición existencial empobrecida, previsible y banalizada, frente a otras en las que se podría vivir con prosperidad.
- Cultive el coraje. Para enfrentarse a los miedos que no le dejan avanzar, tome conciencia que los miedos son la parte negativa de su deseo pero forman parte de él, y de que en todo proceso de cambio importante, amplifican y deforman la realidad. Por ello conviene convencerlos más que vencerlos: es decir, “hablar” con ellos y “escucharlos” en lugar de negarlos.
- Escriba todo lo que teme
- Ponga por escrito hasta el último detalle que le frene al cambio. Escriba luego una carta dirigida a usted mismo en la que, a partir de un ejercicio de imaginación, cuenta cómo ha superado, uno a uno, todos esos miedos y lo bien que se siente sin que ellos estén en su vida.
- Imagine el éxito. Visualice en el “ojo de su mente” y con todo lujo de detalles que ha realizado el deseo o cambio que quería. Escriba en el papel cómo se siente, cómo vive, qué ha logrado... Verá que los miedos se reducen de manera significativa cuando imagina con intensidad que ya ha conseguido lo que anhelaba.
- Piense que su vida acaba mañana. Escriba qué haría respecto de lo que teme: ¿lo haría ya y no lo postergaría?, ¿realmente lo que desea es tan impor- tante?. Lea lo escrito y sea consciente de cuál es la fuerza de su deseo y si merece la pena ir en su búsqueda.
- Avance en lugar de frenar. Intente dar siempre un sentido positivo a lo que vive y le ocurre. Encontrará que en cada situación de cambio o crisis hay aspectos que le pueden generar nuevas oportunidades, y en ellas se aloja una gran oportunidad de vivir una vida diferente en un escenario diferente.
- Haga de la gratitud un ejercicio cotidiano. Viva todo reto o revés como una oportunidad de desarrollo personal y agradezca a la vida que le brinde tal oportunidad para que pueda dar lo mejor de usted.
- Aprender de otros. Leer biografías de personas que sean referencia de valor es una buena herramienta. Se dará cuenta que todos aquellos que han hecho aportes positivosy significativoa la humanidad han superado en su vida enormes dificultades y que, sin desarrollar las habilidades que necesitaron para superarlas, no hubieran sido lo que fueron.
lunes, 20 de octubre de 2008
El niño y el sabio
Un sabio, al ver la sencillez y la pureza de un niño, le dijo: "A ti te enseñaré los secretos para ser feliz". Ven conmigo y presta mucha atención. Mis secretos los tengo guardados en dos cofres, y éstos son: MI MENTE Y MI CORAZÓN, y consisten en una serie de pasos que deberás seguir a lo largo de tu vida.El primer paso, es saber que existe la presencia de DIOS en todas las cosas de la vida y por lo tanto, debes amarlo y darle gracias por todas las cosas que tienes.
El segundo paso, es que debes quererte a ti mismo y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar:
Yo soy importante, yo valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mí, no hay obstáculo que no pueda vencer.
El tercer paso, es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres.
Es decir, si piensas que eres inteligente actúa inteligentemente; si piensas que eres capaz, haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso, expresa tu cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas.
El cuarto paso, es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es. Ellos alcanzaron su META, logra tú las tuyas.
El quinto paso, es que no debes albergar en tu corazón rencor hacia nadie; ese sentimiento no te deja ser feliz; deja que las leyes de DIOS hagan justicia, y tú PERDONA y OLVIDA.
El sexto paso, es que no debes tomar las cosas que no te PERTENECEN.
Recuerda que mañana te quitaran algo de más valor.
El séptimo paso, es que no debes maltratar a nadie. Todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos RESPETE y se nos QUIERA.
Y por último, levántate siempre con una SONRISA en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; AYUDA a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfadores y que de esta manera, puedan ser felices.
Vida Positiva
miércoles, 15 de octubre de 2008
La forma de decir las cosas
Un Rey soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un sabio para que interpretase su sueño.- ¡Qué desgracia mi señor! - exclamó el sabio - Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra majestad.
- ¡Qué insolencia! - gritó el Rey enfurecido - ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí! Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.
Más tarde ordenó que le trajesen a otro sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Rey con atención, le dijo:
- ¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño, significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes. Se iluminó el semblante del Rey con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro.
Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:
- ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.
- Recuerda bien amigo mío - respondió el segundo sabio - que todo depende de la forma en el decir... uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse.
Reflexión
De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, mas la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas.
La verdad puede compararse con una piedra preciosa: Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.
"El hombre ha recibido el don de la palabra... y cuando la emplea adecuadamente, transmite mensajes que nos ayudan a ser mejores. "
Jorge O. Calabrese
lunes, 13 de octubre de 2008
¿Eres codependiente?
Gabriela siempre vive angustiada… cuando no es porque su suegra no le ha llamado en todo el día para contarle de sus dolencias… es porque el marido no le llamó para decirle que llegaría en cinco minutos y ella no pudo recibirlo con la comida caliente… se angustia porque su hijo menor ya no pide ayuda con la tarea… o porque su mejor amiga no viene a verla hace dos días, ni le cuenta sus problemas… Parece que la tranquilidad de Gabriela depende de que los demás la necesiten... es una persona que requiere constantemente de la aprobación de los demás. Además se molesta cuando sus amigos no llaman para decirle cualquier cosa que harán y se victimiza profundamente pues "la hunden" en una soledad que le golpea el alma...Gabriela presenta síntomas de CODEPENDENCIA
Codependiente es quien ocupa todo su tiempo, en los problemas y dificultades de otra persona, olvidándose de los propios.
Eventualmente el depender tanto de otra persona se convierte en una condición patológica que afecta al codependiente en sus relaciones con todas las demás personas.
En las relaciones de pareja, el codependiente no confía en el otro al que supuestamente ama o quiere. Persigue, trata de controlar, dirige, etc…
Es usual que este tipo de personas piensen que no puede vivir sin su pareja, jamás se visualiza como un ser independiente, cree en la pareja como dos personas fundidas en un solo ser. Cuando lo ideal es ver a la pareja como dos seres individuales que se complementan.
Constantemente, estas personas, por miedo a perder a su pareja, reprimen sentimientos de rabia, dolor, indignación. Es decir, en muchos casos, evitan hablar o tocar temas importantes que le incomodan por temor a un rompimiento, pero al mismo tiempo, esta represión se convierte en una exigencia de sentir a través de su pareja. Sobrevaloran la relación y piden cada vez más amor, atención, tiempo. Asfixian, ahogan.
- Algunas características de las personas codependientes:
- -Buscan desesperadamente amor y aprobación
- -Se victimizan
- -Se autocompadecen
- -Se les complica tomar decisiones
- -Les encanta sentir que los demás los necesitan
- -Se obsesionan fácilmente con asuntos de otros: Vigilan, piensan, se enfocan demasiado en los problemas de otras personas
El tema es muy extenso, y seguiremos publicando entradas sobre la codependencia en este blog, porque es muy fácil caer en ella sin darnos cuenta..
Gabriela es una mujer cuya felicidad y tranquilidad emocional, a lo largo de su vida, han dependido de los demás, está fundamentada en la sociedad y en lo que puedan pensar o dejar de pensar de ella. Debería de ser todo lo contrario, la felicidad y la tranquilidad emocional debe de tener su mayor soporte en nosotros mismos. Nadie hará con tus sentimientos o emociones lo que no hagas tu mismo por ellos…
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sábado, 11 de octubre de 2008
Con el tiempo…

De otro genio de la literatura...
Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...
Jorge Luis Borges
viernes, 10 de octubre de 2008
De Pablo Neruda
Dedicado a todos nuestros lectores, a quienes agradecemos enormemente sus visitas a este blog....
¿QUIÉN MUERE?
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga el vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre el blanco y los puntos sobre las "ies" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandonando un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo ,exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.
Pablo Neruda
¿QUIÉN MUERE?

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga el vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre el blanco y los puntos sobre las "ies" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandonando un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo ,exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.
Pablo Neruda
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