Mis amigos separados no se cansan de preguntar como logré estar casado 30 años con la misma mujer. Las mujeres siempre más maliciosas que los hombres, no le preguntan a mi esposa como ella puede estar casada con el mismo hombre, pero sí como ella puede estar casada conmigo.
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viernes, 22 de enero de 2010
jueves, 2 de octubre de 2008
Amor se escribe con P...

Dicen que AMOR se escribe con "P":
Porque para amar de debe tener PACIENCIA en los momentos en que el mismo amor te pone a prueba.
El verdadero amor se escribe con "P" porque para olvidar un mal recuerdo debe de existir PERDÓN antes que el odio entre aquellos que se aman.
Amor se escribe con "P" porque para obtener lo que deseas, debes de PERSEVERAR hasta alcanzar lo que te has propuesto.
El sincero amor se escribe con "P"... porque la PACIENCIA, el PERDÓN y la PERSEVERANCIA son ingredientes necesarios para que un amor perdure.
Porque es amor también,,, una PALABRA dicha a tiempo...
Es PERMITIRSE volver a confiar...
Es PERMANECER en silencio cuando el otro necesita que lo escuchen...
Es esa PASIÓN que nos llena de estrellitas los ojos al pronunciar el nombre de la persona que amamos...
El amor se escribe con "P"... Porque son esas PEQUEÑAS cosas que nos unen más y más al ser amado cada día...
¿Sabemos amar?
Etiquetas:
familia,
matrimonio,
paciencia,
perdon,
perseverancia,
relaciones
martes, 30 de septiembre de 2008
Historia de amor y tormento...
Lunes 8:00 a.m.
Cecilia: Aló gordo? Mi amor buenos días
Tomás: Hola mi vida, buenos días mi amor, como amanece la mujer más bella del universo
Cecilia: ¿Bien mi cielo y tú, como dormiste? ¿Dónde andas?
Tomás: Ya salí de mi casa, voy llegando al trabajo, ¿nos vemos para almorzar a mediodía? ¿te paso buscando a la una?
Cecilia: No gordo, sabes que mi mamá va hoy a preparar ese arroz a la marinera que tanto te gusta y quiere que vengas a comer con nosotros
Tomás: Ah perfecto! Que rico, entonces a la una a más tardar estoy llegando…
Cecilia y Tomás son novios, a punto de casarse. El es ingeniero y ella no ha concluido sus estudios de arquitectura porque su prioridad es formar un hogar con Tomás…
Lunes 11:00 a.m.
Cecilia: Aló gordo?
Tomás: Aló, hola Ceci…estoy en una junta, te llamo en diez minutos
Cecilia: Ok mi amor, te amo
Tomás: Ok hablamos
Después de este corto contacto telefónico, la mente de Cecilia comienza a tejer una historia…. ¿Que le pasa a Tomás?… estuvo frío al teléfono… ¿estará en junta de verdad?
¿pero en junta con quién? ¿me estará engañando? Ay no! yo lo vuelvo a llamar…
Lunes 11:05 a.m.
Cecilia: Alo gordo?
Tomás: Dime Ceci (bajando la voz al mínimo y alejándose del grupo)
Cecilia: Gordo que tienes, que te pasa, estás raro…estás frío…
Tomás: No Ceci (con la voz al mínimo) es que ahorita no puedo hablar…. Yo te llamo en unos diez minutos, solo termino aquí esta juntita…
Cecilia: Ok gordo (al borde del llanto)
Ahora la cabeza de Cecilia es un hervidero…. Se le vienen las lágrimas a los ojos…. Su mágica historia de amor está llegando al final…. El corazón se le va a salir…. Su adorado Tomás ya no la ama! Se arma de valor y le vuelve a llamar al celular….
Lunes 11:10 a.m.
Cecilia: (ahogada en llanto) gordo….gordito, dime que tienes, que te pasa? Por qué estás tan frío?
Tomás pide permiso a sus compañeros en la junta, sale de la oficina y contesta la llamada
Tomás: Ceci por Dios que pasa?
Cecilia: (intentando hablar entre sollozos) es que estás muy raro gordo algo te pasa….
Tomás: Mi amor, pero que me va a pasar?, es que no puedo hablar cómodamente contigo delante de los demás… pero no pasa nada mi vida…. Quédate tranquila mi amor que no pasa nada, solo resuelvo unas cosas y te llamo sí?
Cecilia: Ok gordito… pero ¿me juras que me amas?
Tomás: Te amo mi amor, pero te llamo en diez minutos ¿sí?
Cecilia: Ok gordo. Te amo
Tomás vuelve a su junta y Cecilia va a la cocina a ayudar a doña Lola (su mamá) con la comida
Cecilia: ¿Mami en qué te ayudo?
Doña Lola: Ay mi amor, córtame esas zanahorias por favor
Cecilia se pone a cortar las zanahorias y la madre nota que estuvo llorando
Doña Lola: ¿Hija, que pasa? ¿Estabas llorando?
Cecilia: No mamá, es la cebolla
Doña Lola: ¿La cebolla? ¡Pero si estas cortando zanahorias!
Cecilia: (levantándose de la mesa y echándose en los brazos de su madre) ¡Ay mamá se me viene el mundo abajo!
Doña Lola: Pero hija ¿que pasó? ¿Te sientes mal?
Cecilia: No mamá, es que Tomás está muy raro, yo creo que tiene otra mujer
Doña Lola: ¡No! pero, ¿como va a ser? ¿Y tú como sabes? ¡Cálmate hijita!
Cecilia: Ay mamá es que lo he llamado tres veces al celular y esta muy raro, me habla frío, no me dice que me ama y no me manda besitos por el celular….
Doña Lola: Ah pero hija, será que está ocupado, con gente en la oficina, pero cálmate que seguro no es nada…
Cecilia al ver que lo que dice su mamá puede tener cierta lógica, refuerza su historia con un detalle que acaba de inventarse…
Cecilia: es que mamá…. Yo oí cuando una voz de mujer le dijo “¿papi quieres más café?” y el se puso muy nervioso
Doña Lola: No puede ser hija… ¿estas segura?
Cecilia: ¡Sí mamita te lo juro!
Doña Lola: ¡Ese desgraciado! ¡Es que todos los hombres son iguales! ¡Están cortados con la misma tijera! ¡Tan decente que se veía! ¡ Ya me va a escuchar!
Cecilia: No mami, mi Tomás es muy bueno, fue la ¡Pxxxx esa! que me lo quitó
Doña Lola: ¡Y quien es la mujer mija? ¿Quien es esa mala mujer?
Cecilia: No lo sé mami, ¡pero te juro que lo averiguo!
Lunes 1:00 p.m.
Llega Tomás a la casa y encuentra a su novia y suegra, cual ninjas a punto de atacar…
Tomás: Bueeeeeeenas…. Que rico huele esa comida hola mi amor ¿cómo estás?
Cecilia: (echándose a los brazos de Tomás) ¡no me dejes Tomás! ¡no me dejes!
Tomás: Pero ¿de que hablas? Estás loca mujer, que cosas dices
Cecilia: Yo soy la única mujer que puede hacerte feliz ¡No me dejes!
Tomás sin entender nada, intenta calmar a Cecilia mientras interviene su suegra:
Doña Lola: Tomás tu estás comprometido con nuestra hija… no puedes hacerle esto...
En medio de la conmoción, suena el teléfono, es el papá de Cecilia, Don Andrés
Don Andrés: ¡Lolita? Hola vieja.. mira no voy a poder ir a comer
Doña Lola: Ajá y ¿por qué viejito? ¿Que pasó?
Don Andrés: Nada vieja, que se me complicó la cosa aquí en la obra porque los obreros de la contratista estaban en huelga…. No te contó Tomasito? El estuvo toda la mañana en una junta, convenciendo a los obreros de que vinieran a trabajar… Al final lo lograron y llegaron pero tarde…..y Tomasito? Me dijo que iba a comer en la casa, ya llegó?
Doña Lola: (con mucha vergüenza) Sí viejo, aquí está…ya vamos a comer….
Doña Lola le contó a su hija que Tomás, realmente estuvo ocupado toda la mañana. Sí estaba en una junta. Sí estaba en el trabajo…. Palabra de su marido Don Andrés, el padre de su hija, el hombre con quien ha compartido 35 años de vida marital….osea… no había lugar a dudas… Tomás era inocente…
Escenas como ésta, tuvo que soportarlas Tomás a lo largo de dos años, tiempo que estuvo comprometido en matrimonio con la señorita Cecilia…. Finalmente, Tomás lo pensó mejor y decidió disolver el compromiso…. No hubo boda, no hubo hasta que la muerte los separe... Los celos infundados, la paranoia de Cecilia, pudieron más que su deseo de formar una familia con su “amado” Tomás…
Cecilia tiene ya un año viniendo a mi consulta cada jueves. Así ha tenido que hacerlo para superar el final de su relación con Tomás.
Cecilia está bastante recuperada y no le guarda rencor a Tomás. Ha madurado y está trabajando en la paciencia y la tolerancia. Retomó sus estudios de Arquitectura porque ahora piensa que es importante realizarse como profesional… y está comenzando a salir con un compañero de estudios…
Cecilia: Aló gordo? Mi amor buenos días
Tomás: Hola mi vida, buenos días mi amor, como amanece la mujer más bella del universo
Cecilia: ¿Bien mi cielo y tú, como dormiste? ¿Dónde andas?
Tomás: Ya salí de mi casa, voy llegando al trabajo, ¿nos vemos para almorzar a mediodía? ¿te paso buscando a la una?
Cecilia: No gordo, sabes que mi mamá va hoy a preparar ese arroz a la marinera que tanto te gusta y quiere que vengas a comer con nosotros
Tomás: Ah perfecto! Que rico, entonces a la una a más tardar estoy llegando…
Cecilia y Tomás son novios, a punto de casarse. El es ingeniero y ella no ha concluido sus estudios de arquitectura porque su prioridad es formar un hogar con Tomás…
Lunes 11:00 a.m.
Cecilia: Aló gordo?
Tomás: Aló, hola Ceci…estoy en una junta, te llamo en diez minutos
Cecilia: Ok mi amor, te amo
Tomás: Ok hablamos
Después de este corto contacto telefónico, la mente de Cecilia comienza a tejer una historia…. ¿Que le pasa a Tomás?… estuvo frío al teléfono… ¿estará en junta de verdad?
¿pero en junta con quién? ¿me estará engañando? Ay no! yo lo vuelvo a llamar…
Lunes 11:05 a.m.
Cecilia: Alo gordo?
Tomás: Dime Ceci (bajando la voz al mínimo y alejándose del grupo)
Cecilia: Gordo que tienes, que te pasa, estás raro…estás frío…
Tomás: No Ceci (con la voz al mínimo) es que ahorita no puedo hablar…. Yo te llamo en unos diez minutos, solo termino aquí esta juntita…
Cecilia: Ok gordo (al borde del llanto)
Ahora la cabeza de Cecilia es un hervidero…. Se le vienen las lágrimas a los ojos…. Su mágica historia de amor está llegando al final…. El corazón se le va a salir…. Su adorado Tomás ya no la ama! Se arma de valor y le vuelve a llamar al celular….
Lunes 11:10 a.m.
Cecilia: (ahogada en llanto) gordo….gordito, dime que tienes, que te pasa? Por qué estás tan frío?
Tomás pide permiso a sus compañeros en la junta, sale de la oficina y contesta la llamada
Tomás: Ceci por Dios que pasa?
Cecilia: (intentando hablar entre sollozos) es que estás muy raro gordo algo te pasa….
Tomás: Mi amor, pero que me va a pasar?, es que no puedo hablar cómodamente contigo delante de los demás… pero no pasa nada mi vida…. Quédate tranquila mi amor que no pasa nada, solo resuelvo unas cosas y te llamo sí?
Cecilia: Ok gordito… pero ¿me juras que me amas?
Tomás: Te amo mi amor, pero te llamo en diez minutos ¿sí?
Cecilia: Ok gordo. Te amo
Tomás vuelve a su junta y Cecilia va a la cocina a ayudar a doña Lola (su mamá) con la comida
Cecilia: ¿Mami en qué te ayudo?
Doña Lola: Ay mi amor, córtame esas zanahorias por favor
Cecilia se pone a cortar las zanahorias y la madre nota que estuvo llorando
Doña Lola: ¿Hija, que pasa? ¿Estabas llorando?
Cecilia: No mamá, es la cebolla
Doña Lola: ¿La cebolla? ¡Pero si estas cortando zanahorias!
Cecilia: (levantándose de la mesa y echándose en los brazos de su madre) ¡Ay mamá se me viene el mundo abajo!
Doña Lola: Pero hija ¿que pasó? ¿Te sientes mal?
Cecilia: No mamá, es que Tomás está muy raro, yo creo que tiene otra mujer
Doña Lola: ¡No! pero, ¿como va a ser? ¿Y tú como sabes? ¡Cálmate hijita!
Cecilia: Ay mamá es que lo he llamado tres veces al celular y esta muy raro, me habla frío, no me dice que me ama y no me manda besitos por el celular….
Doña Lola: Ah pero hija, será que está ocupado, con gente en la oficina, pero cálmate que seguro no es nada…
Cecilia al ver que lo que dice su mamá puede tener cierta lógica, refuerza su historia con un detalle que acaba de inventarse…
Cecilia: es que mamá…. Yo oí cuando una voz de mujer le dijo “¿papi quieres más café?” y el se puso muy nervioso
Doña Lola: No puede ser hija… ¿estas segura?
Cecilia: ¡Sí mamita te lo juro!
Doña Lola: ¡Ese desgraciado! ¡Es que todos los hombres son iguales! ¡Están cortados con la misma tijera! ¡Tan decente que se veía! ¡ Ya me va a escuchar!
Cecilia: No mami, mi Tomás es muy bueno, fue la ¡Pxxxx esa! que me lo quitó
Doña Lola: ¡Y quien es la mujer mija? ¿Quien es esa mala mujer?
Cecilia: No lo sé mami, ¡pero te juro que lo averiguo!
Lunes 1:00 p.m.
Llega Tomás a la casa y encuentra a su novia y suegra, cual ninjas a punto de atacar…
Tomás: Bueeeeeeenas…. Que rico huele esa comida hola mi amor ¿cómo estás?
Cecilia: (echándose a los brazos de Tomás) ¡no me dejes Tomás! ¡no me dejes!
Tomás: Pero ¿de que hablas? Estás loca mujer, que cosas dices
Cecilia: Yo soy la única mujer que puede hacerte feliz ¡No me dejes!
Tomás sin entender nada, intenta calmar a Cecilia mientras interviene su suegra:
Doña Lola: Tomás tu estás comprometido con nuestra hija… no puedes hacerle esto...
En medio de la conmoción, suena el teléfono, es el papá de Cecilia, Don Andrés
Don Andrés: ¡Lolita? Hola vieja.. mira no voy a poder ir a comer
Doña Lola: Ajá y ¿por qué viejito? ¿Que pasó?
Don Andrés: Nada vieja, que se me complicó la cosa aquí en la obra porque los obreros de la contratista estaban en huelga…. No te contó Tomasito? El estuvo toda la mañana en una junta, convenciendo a los obreros de que vinieran a trabajar… Al final lo lograron y llegaron pero tarde…..y Tomasito? Me dijo que iba a comer en la casa, ya llegó?
Doña Lola: (con mucha vergüenza) Sí viejo, aquí está…ya vamos a comer….
Doña Lola le contó a su hija que Tomás, realmente estuvo ocupado toda la mañana. Sí estaba en una junta. Sí estaba en el trabajo…. Palabra de su marido Don Andrés, el padre de su hija, el hombre con quien ha compartido 35 años de vida marital….osea… no había lugar a dudas… Tomás era inocente…
Escenas como ésta, tuvo que soportarlas Tomás a lo largo de dos años, tiempo que estuvo comprometido en matrimonio con la señorita Cecilia…. Finalmente, Tomás lo pensó mejor y decidió disolver el compromiso…. No hubo boda, no hubo hasta que la muerte los separe... Los celos infundados, la paranoia de Cecilia, pudieron más que su deseo de formar una familia con su “amado” Tomás…
Cecilia tiene ya un año viniendo a mi consulta cada jueves. Así ha tenido que hacerlo para superar el final de su relación con Tomás.
Cecilia está bastante recuperada y no le guarda rencor a Tomás. Ha madurado y está trabajando en la paciencia y la tolerancia. Retomó sus estudios de Arquitectura porque ahora piensa que es importante realizarse como profesional… y está comenzando a salir con un compañero de estudios…
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lunes, 29 de septiembre de 2008
Un amor como pocos...

Ella se llama Cassandra, Él se llama Manuel…
Se conocieron cuando apenas tenían 22 (ella) y 26 (él) , el día que se vieron se decidieron a vivir una historia que duraría muchos años… claro sin saberlo, y así fue… 45 años de amor initerrumpidos…
Una historia de amor de esas que llenan el alma, que dejan huella, que matan al ego y honran por haberse permitido sentir a sobre manera… Un amor sin pretextos y abierto, sincero, profundo, honesto…
Cassandra y Manuel fueron novios casi 4 años, decidieron casarse y vivir su amor de esa manera para siempre… Tuvieron 2 hijos.
Hoy Manuel se ha ido… murió y con él Cassandra siente que su vida ha terminado, que no vale más la pena continuar, que los días son difíciles de pasar y que nada es como antes pues ya no existe su enorme razón de vivir. Sus hijos han hecho su vida y no viven en la misma ciudad.
Cassandra ha venido agobiada por un momento muy duro de depresión, tristeza y desánimo a mi consultorio tras la partida de Manuel. Hemos hablado un poco de todo y ella en particular me ha hecho pensar lo fuerte y lo grande que llega a ser el amor cuando se vive intensamente, sinceramente, sin guardarnos nada para después, sin egoísmos, sin miedos y entregando el alma a cada instante…
Cómo le ha costado salir adelante, Cómo te extraña Cassandra, Manuel…
Pero hoy siente que la vida comienza a despertar de nuevo y que no ha terminado. Cassandra está en busca de nuevas ilusiones y expectativas para soportar este momento y volver a comenzar… Ella misma en su última visita me ha dicho una frase completamente convencida de ello “ las personas mueren cuando mueren en el recuerdo ”…
(Historia real. Los nombres originales fueron cambiados para respetar la identidad de los involucrados)
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