La monotonía se puede instalar en cualquier momento de la relación de una pareja. Sepa cómo superarla
Apenas hay cruces de palabras muchas noches tras la cena, o solo lo escuetamente necesario para organizar la logística doméstica del día siguiente o el cuidado de los hijos. Demasiados silencios. Las miradas de complicidad se han olvidado, incluso muchas sonrisas no se esbozan; las caricias ya no estremecen, tampoco se ofrecen; no quedan ganas para proponer planes compartidos; ni siquiera recuerda cuándo fue la última sorpresa que le dio su pareja; siente siempre su mal humor...
