miércoles, 12 de noviembre de 2008

Cómo reconocer y tratar la soledad

Hola a todos espero que estén muy bien, hace unos días hablaba de la soledad, de sus dos aspectos: positivo y negativo. Atendiendo al segundo de ellos, al momento en que la soledad ya lastima, debemos detectarla y tratarla, a fin de evitar que nos haga daño. Aquí algunas recomendaciones que espero les sean de utilidad:
  • Diagnóstico: qué tipo de soledad es la que estamos sufriendo y a qué se debe.
  • Conocernos bien. Dejemos a un lado el miedo a mirar dentro de nosotros, afrontemos la necesidad de saber cómo somos: nuestras ilusiones y ambiciones, limitaciones y miedos, quién quiero ser, cómo me ven, cómo me veo...
  • Fuera la timidez. Tomemos la iniciativa para conseguir nuevas relaciones. Establezcamos qué personas nos interesan, y elaboremos una estrategia para contactar con ellas.
  • No hay nada que perder. El miedo al rechazo es un freno para entablar nuevas amistades o amores. El objetivo es importante, no nos preocupemos por ello.
  • Sin victimismos. El mundo resulta cruel, vulgar y materialista,estoy de acuerdo. Pero seguro que hay otras personas que pueden estar deseando conocer a alguien como nosotros.
  • Encerrarnos en nosotros mismos es reconocer la derrota. A la mayoría la soledad nos hace daño, y nos sienta mejor tener con quién hablar, intimar y a quién querer.
  • No somos tan raros como a veces pensamos. No hay más que hablar en profundidad y confianza con cualquier persona para comprobarlo. Podemos "llenar" a más gente de la que creemos y nos pueden resultar atractivas muchas personas que tenemos muy cerca.
El mejor consejo, que puedo dar en estos casos de soledad es afrontarla...
El hacernos invisibles o hacer invisibles nuestros sentimientos a nosotros mismos, es una autodestrucción. Lo ideal, es atrevernos a reinventarnos, a pesar de las nuevas adversidades que nos esté dando la vida, ya que al final de cuentas, la vida es un constante cambio.
Puede ser que hayas cambiado de ciudad, de trabajo, de país, de vida... Puede ser que estés divorciándote, que te hayas quedado viudo(a), que haya muerto tu mejor amigo, que las personas con quienes convivías ya "hicieron su vida"...
De acuerdo, todo esto puede pasar, pero TÚ debes de tratar de salir adelante, de reinventarte y no dejarte atrapar por ese sentimiento, que en lo negativo nos hará mucho daño.
Decídete a sacarle lo bueno a la soledad, el lado positivo y a considerar tomar soluciones si su aspecto negativo ha llegado a tocar tu puerta...

Un abrazo.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Porque lo mereces...


Soy digna/o y merecedora/o de todo lo bueno. No solo de algo, ni de un poquito, de todo lo bueno. Ahora estoy superando todos los pensamientos negativos que me limitan .Me libero de las limitaciones impuestas por mis padres. Los amo y puedo ir más allá de ellos. No respondo a sus opiniones negativas ni a sus creencias restrictivas. No estoy atada a ninguno de los miedos ni de los prejuicios de la sociedad en que vivo. Ya no me identifico con ningún tipo de limitación.
Quiero compartir esta afirmación con todos mis lectores:

En mi mente gozo de una libertad total. Penetro ahora en un nuevo espacio de consciencia, donde estoy dispuesta a verme a mi misma de una manera diferente. Estoy dispuesta/o a crear ideas nuevas respecto de mi mismo/a y de mi vida. Mi nueva manera de pensar se expresa en ideas nuevas.
Ahora se y afirmo que soy una/o y la misma cosa con el próspero poder del universo.
Por eso, ahora prospero de múltiples maneras. La totalidad de las posibilidades se abre ante mí. Me merezco la vida: una buena vida, Me merezco el amor,:abundancia de amor. Me merezco tener buena salud. Me merezco vivir cómodamente y prosperar. Me merezco la libertad de ser todo aquello que soy capaz de ser.
Me merezco más que eso: me merezco todo lo bueno.
El Universo está más que dispuesto a manifestar mis nuevas creencias, y yo acepto esta abundancia de vida con júbilo, placer y gratitud. Porque me la merezco la acepto y sé que es verdad.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Soledad: Cara o Cruz


Amigos continuamos con esta experiencia temática, la semana pasada la depresión, hoy LA SOLEDAD.
La soledad, es una experiencia indeseada similar a la depresión y la ansiedad. Es distinta del aislamiento social y refleja una percepción del individuo respecto a su red de relaciones sociales, bien porque esta red es escasa o porque la relación es insatisfactoria o demasiado superficial.

Estar solo o sola, sin duda puede atraernos grandes beneficios, a veces estar rodeado de mucha gente y constante murmullo no nos permite conocernos a fondo y saber realmente cómo somos. Esta es una cara positiva de la soledad y que si la sabemos apreciar y aprovechar nos puede generar como dividendo el conocimiento de nuestro YO, y así lograr EVOLUCIÓN.
Pocas personas se dan la oportunidad de estar solos y de aprender esta parte positiva de la soledad, pues necesitan de ese bullicio exterior para no enfrentarse a sí mismos, quizá es por falta de aceptación, porque no están contentos con su vida y un larguisimo etcétera, que prefiero no abordar para no desviarme del tema fundamental, ya que una cosa es "estar solos" y otra puede ser la soledad...

Hay tipos de soledad:
  • La emocional o ausencia de una relación intensa con otra persona, que nos produzca satisfacción y seguridad.
  • La social, que supone la no pertenencia a un grupo que ayude al individuo a compartir intereses y preocupaciones.
Parece, que la soledad está relacionada con la capacidad de las personas para manifestar sus sentimientos y opiniones.
La personal (ausencia de una relación íntima con alguien) y la social (carencia de amistades)
Cuando nuestra habilidad para relacionarnos es deficiente, aumenta la probabilidad de que nos quedemos solos, las relaciones que mantenemos son menos entusiastas y empáticas.
Las personas con problemas de neurosis se muestran convencidas de que no resultan amables ni dignas de ser apreciadas y rechazan cualquier tipo de amigos potenciales, con el objetivo de protegerse a sí mismos del posible rechazo.
La soledad está muy relacionada con la pérdida de relaciones con ese conjunto de personas significativas en la vida del individuo y con las que se interactúa de forma regular.
La definición más común de soledad es la de carencia de compañía y que se tiende a vincularla con estados de tristeza, desamor y negatividad, obviando los beneficios que una soledad ocasional y deseada nos puede reportar.
Cuando la buscamos, porque necesitamos estar solos, nos deja múltiples cosas buenas; pero, si es permanente y nos provoca tristeza debemos de cuestionarla, pues muy probablemente nos hará daño, ya sea en el presente o en el futuro inmediato.
Un abrazo a todos.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Tratamiento de la depresión


¿Cómo se debe actuar ante un familiar o un amigo que sufran depresión o ansiedad? Es bastante fácil reconocer una persona deprimida, sobre todo si es una depresión profunda, no solo por sus pocas ganas de nada y porque lo ve todo negro, sino porque además dice de sí mismo cosas terribles. Puede ser más difícil detectar la ansiedad, porque estamos tan acostumbrados a estar siempre en la lucha, siempre en busca de algo, que pensamos que los nervios son un estado natural y solo cuando nos desborda nos damos cuenta de que intentamos abarcar demasiado.
No intentemos ayudar con consejos a una persona deprimida, no vale de nada decirle que debe salir, intentar que se le pase, enfadarse o reñirle, porque la persona ni lo hace adrede ni lo puede evitar. Si es conveniente en cambio empujarle y ayudarle a que poco a poco recobre su actividad anterior. Pequeños pasos como acompañarle a dar unos paseos bajo el sol, intentar no saltarse la comida, aunque sea comiendo poco y volver a realizar actividades placenteas como leerle, son de gran ayuda. Estas personas necesitan apoyo y comprensión, pero nunca indulgencia y tampoco carta blanca para hacer todo lo que quieran.
Igualmente inútil es decirle a una persona con un ataque de ansiedad que su miedo es una tontería, eso ya lo sabe y aún así no puede evitarlo. Es difícil que una persona ansiosa escuche lo que le decimos. El como tratarles depende mucho de cual sea la causa de la ansiedad pero por supuesto que el primer paso que hay que dar es ser humilde y reconocer las propias limitaciones y la mejor ayuda es llevar al interesado a la consulta del especialista.
A nivel clínico contamos fundamentalmente con dos armas para hacer frente a la depresión y a la ansiedad que son la terapia psicológica y la farmacología. Disponemos de un amplio arsenal de fármacos muy eficaces (en este punto hay que aclarar que, el psicólogo no puede hacer recetas) pero estos no son más que un parche, las causas profundas deben atacarse con terapia psicológica.
El trabajo del psicólogo consiste en mucho más que escuchar al paciente y tomar notas, se trata sobre todo de que la persona tome conciencia de sí misma y por tanto vuelva a coger las riendas de su vida. Esto se consigue con trabajo diario y con esfuerzo, pasito a pasito, luchando por cambiar el pensamiento negativo que nos martiriza y las conductas que nos perjudican. Pensamiento y acción, estos son los dos grandes frentes donde trabaja el psicólogo. El terapeuta marca el camino a seguir, pero es el paciente quien debe recorrerlo.