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domingo, 14 de diciembre de 2008

¿Y el Autorespeto?


La autoestima es cuestión de dignidad. La personas debemos saber que valemos por el simple hecho de existir. Esta existencia nos brinda todos lo derechos y posibilidades de trascender, crecer, madurar como persona.
Lamentablemente esto no ocurre fácilmente en nuestra sociedad donde existen sistemas, estructuras, modelos, normas establecidas que nos dicen cómo debemos vivir y portarnos. No quiere decir que las leyes y las diversas convenciones sean "malas", sino que muchas veces no favorecen a miles de personas y sí benefician a sus creadores o legisladores.

El respeto es un tópico donde la persona posee una ética, fundamentada en determinados valores aprendidos que le indican lo bueno y malo para su vida. Permite visualizar las posibles consecuencias de un acto más allá antes de realizarlo. Se supone que las personas debiéramos ser conscientes de las famosas preguntas ¿cómo afectará a las demás personas esta actuación, esta decisión? ¿Cómo me afectará como persona?

De manera que una persona con autoestima adecuada elige lo mejor para su presente y futuro, pensando cómo podría sentirse al fallar de cierta forma, al cometer un error deliberadamente. No es de extrañar que las personas estén bajo sentimientos de culpa, amargura, resentimiento, desesperanza, desánimo, confusión, angustia, entre otros, basados en errores anteriores.

Quererse a sí mismo es percibir los pro y contra de toda decisión/actuación que se piensa tomar, implica ser responsables y saber bien que nuestras decisiones siempre tendrán consecuencias, no se vale culpar a los demás de lo que nosotros hayamos querido para nuestra vida o de las decisiones que vayamos tomando o dejemos de tomar.
Esto es autorespetarse y yo diria que también es respetar a los demás.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Un amor como pocos...


Ella se llama Cassandra, Él se llama Manuel…
Se conocieron cuando apenas tenían 22 (ella) y 26 (él) , el día que se vieron se decidieron a vivir una historia que duraría muchos años… claro sin saberlo, y así fue… 45 años de amor initerrumpidos…
Una historia de amor de esas que llenan el alma, que dejan huella, que matan al ego y honran por haberse permitido sentir a sobre manera… Un amor sin pretextos y abierto, sincero, profundo, honesto…
Cassandra y Manuel fueron novios casi 4 años, decidieron casarse y vivir su amor de esa manera para siempre… Tuvieron 2 hijos.
Hoy Manuel se ha ido… murió y con él Cassandra siente que su vida ha terminado, que no vale más la pena continuar, que los días son difíciles de pasar y que nada es como antes pues ya no existe su enorme razón de vivir. Sus hijos han hecho su vida y no viven en la misma ciudad.
Cassandra ha venido agobiada por un momento muy duro de depresión, tristeza y desánimo a mi consultorio tras la partida de Manuel. Hemos hablado un poco de todo y ella en particular me ha hecho pensar lo fuerte y lo grande que llega a ser el amor cuando se vive intensamente, sinceramente, sin guardarnos nada para después, sin egoísmos, sin miedos y entregando el alma a cada instante…
Cómo le ha costado salir adelante, Cómo te extraña Cassandra, Manuel…
Pero hoy siente que la vida comienza a despertar de nuevo y que no ha terminado. Cassandra está en busca de nuevas ilusiones y expectativas para soportar este momento y volver a comenzar… Ella misma en su última visita me ha dicho una frase completamente convencida de ello “ las personas mueren cuando mueren en el recuerdo ”…
(Historia real. Los nombres originales fueron cambiados para respetar la identidad de los involucrados)