martes, 30 de septiembre de 2008

Historia de amor y tormento...

Lunes 8:00 a.m.

Cecilia: Aló gordo? Mi amor buenos días

Tomás: Hola mi vida, buenos días mi amor, como amanece la mujer más bella del universo

Cecilia: ¿Bien mi cielo y tú, como dormiste? ¿Dónde andas?

Tomás: Ya salí de mi casa, voy llegando al trabajo, ¿nos vemos para almorzar a mediodía? ¿te paso buscando a la una?

Cecilia: No gordo, sabes que mi mamá va hoy a preparar ese arroz a la marinera que tanto te gusta y quiere que vengas a comer con nosotros

Tomás: Ah perfecto! Que rico, entonces a la una a más tardar estoy llegando…

Cecilia y Tomás son novios, a punto de casarse. El es ingeniero y ella no ha concluido sus estudios de arquitectura porque su prioridad es formar un hogar con Tomás…

Lunes 11:00 a.m.

Cecilia: Aló gordo?

Tomás: Aló, hola Ceci…estoy en una junta, te llamo en diez minutos

Cecilia: Ok mi amor, te amo

Tomás: Ok hablamos

Después de este corto contacto telefónico, la mente de Cecilia comienza a tejer una historia…. ¿Que le pasa a Tomás?… estuvo frío al teléfono… ¿estará en junta de verdad?
¿pero en junta con quién? ¿me estará engañando? Ay no! yo lo vuelvo a llamar…

Lunes 11:05 a.m.

Cecilia: Alo gordo?

Tomás: Dime Ceci (bajando la voz al mínimo y alejándose del grupo)

Cecilia: Gordo que tienes, que te pasa, estás raro…estás frío…

Tomás: No Ceci (con la voz al mínimo) es que ahorita no puedo hablar…. Yo te llamo en unos diez minutos, solo termino aquí esta juntita…

Cecilia: Ok gordo (al borde del llanto)

Ahora la cabeza de Cecilia es un hervidero…. Se le vienen las lágrimas a los ojos…. Su mágica historia de amor está llegando al final…. El corazón se le va a salir…. Su adorado Tomás ya no la ama! Se arma de valor y le vuelve a llamar al celular….

Lunes 11:10 a.m.
Cecilia: (ahogada en llanto) gordo….gordito, dime que tienes, que te pasa? Por qué estás tan frío?

Tomás pide permiso a sus compañeros en la junta, sale de la oficina y contesta la llamada

Tomás: Ceci por Dios que pasa?

Cecilia: (intentando hablar entre sollozos) es que estás muy raro gordo algo te pasa….

Tomás: Mi amor, pero que me va a pasar?, es que no puedo hablar cómodamente contigo delante de los demás… pero no pasa nada mi vida…. Quédate tranquila mi amor que no pasa nada, solo resuelvo unas cosas y te llamo sí?

Cecilia: Ok gordito… pero ¿me juras que me amas?

Tomás: Te amo mi amor, pero te llamo en diez minutos ¿sí?

Cecilia: Ok gordo. Te amo

Tomás vuelve a su junta y Cecilia va a la cocina a ayudar a doña Lola (su mamá) con la comida

Cecilia: ¿Mami en qué te ayudo?

Doña Lola: Ay mi amor, córtame esas zanahorias por favor

Cecilia se pone a cortar las zanahorias y la madre nota que estuvo llorando

Doña Lola: ¿Hija, que pasa? ¿Estabas llorando?

Cecilia: No mamá, es la cebolla

Doña Lola: ¿La cebolla? ¡Pero si estas cortando zanahorias!

Cecilia: (levantándose de la mesa y echándose en los brazos de su madre) ¡Ay mamá se me viene el mundo abajo!

Doña Lola: Pero hija ¿que pasó? ¿Te sientes mal?

Cecilia: No mamá, es que Tomás está muy raro, yo creo que tiene otra mujer

Doña Lola: ¡No! pero, ¿como va a ser? ¿Y tú como sabes? ¡Cálmate hijita!

Cecilia: Ay mamá es que lo he llamado tres veces al celular y esta muy raro, me habla frío, no me dice que me ama y no me manda besitos por el celular….

Doña Lola: Ah pero hija, será que está ocupado, con gente en la oficina, pero cálmate que seguro no es nada…

Cecilia al ver que lo que dice su mamá puede tener cierta lógica, refuerza su historia con un detalle que acaba de inventarse…

Cecilia: es que mamá…. Yo oí cuando una voz de mujer le dijo “¿papi quieres más café?” y el se puso muy nervioso

Doña Lola: No puede ser hija… ¿estas segura?

Cecilia: ¡Sí mamita te lo juro!

Doña Lola: ¡Ese desgraciado! ¡Es que todos los hombres son iguales! ¡Están cortados con la misma tijera! ¡Tan decente que se veía! ¡ Ya me va a escuchar!

Cecilia: No mami, mi Tomás es muy bueno, fue la ¡Pxxxx esa! que me lo quitó

Doña Lola: ¡Y quien es la mujer mija? ¿Quien es esa mala mujer?

Cecilia: No lo sé mami, ¡pero te juro que lo averiguo!

Lunes 1:00 p.m.

Llega Tomás a la casa y encuentra a su novia y suegra, cual ninjas a punto de atacar…

Tomás: Bueeeeeeenas…. Que rico huele esa comida hola mi amor ¿cómo estás?

Cecilia: (echándose a los brazos de Tomás) ¡no me dejes Tomás! ¡no me dejes!

Tomás: Pero ¿de que hablas? Estás loca mujer, que cosas dices

Cecilia: Yo soy la única mujer que puede hacerte feliz ¡No me dejes!

Tomás sin entender nada, intenta calmar a Cecilia mientras interviene su suegra:

Doña Lola: Tomás tu estás comprometido con nuestra hija… no puedes hacerle esto...

En medio de la conmoción, suena el teléfono, es el papá de Cecilia, Don Andrés

Don Andrés: ¡Lolita? Hola vieja.. mira no voy a poder ir a comer

Doña Lola: Ajá y ¿por qué viejito? ¿Que pasó?

Don Andrés: Nada vieja, que se me complicó la cosa aquí en la obra porque los obreros de la contratista estaban en huelga…. No te contó Tomasito? El estuvo toda la mañana en una junta, convenciendo a los obreros de que vinieran a trabajar… Al final lo lograron y llegaron pero tarde…..y Tomasito? Me dijo que iba a comer en la casa, ya llegó?

Doña Lola: (con mucha vergüenza) Sí viejo, aquí está…ya vamos a comer….

Doña Lola le contó a su hija que Tomás, realmente estuvo ocupado toda la mañana. Sí estaba en una junta. Sí estaba en el trabajo…. Palabra de su marido Don Andrés, el padre de su hija, el hombre con quien ha compartido 35 años de vida marital….osea… no había lugar a dudas… Tomás era inocente…

Escenas como ésta, tuvo que soportarlas Tomás a lo largo de dos años, tiempo que estuvo comprometido en matrimonio con la señorita Cecilia…. Finalmente, Tomás lo pensó mejor y decidió disolver el compromiso…. No hubo boda, no hubo hasta que la muerte los separe... Los celos infundados, la paranoia de Cecilia, pudieron más que su deseo de formar una familia con su “amado” Tomás…

Cecilia tiene ya un año viniendo a mi consulta cada jueves. Así ha tenido que hacerlo para superar el final de su relación con Tomás.

Cecilia está bastante recuperada y no le guarda rencor a Tomás. Ha madurado y está trabajando en la paciencia y la tolerancia. Retomó sus estudios de Arquitectura porque ahora piensa que es importante realizarse como profesional… y está comenzando a salir con un compañero de estudios…

El Caleidoscopio..


Existía un hombre que a causa de una guerra en la que había peleado de joven, había perdido la vista. Este hombre, para poder subsistir y continuar con su vida, desarrolló una gran habilidad y destreza con sus manos, lo que le permitió destacarse como un estupendo artesano. Sin embargo, su trabajo no le permitía más que asegurarse el mínimo sustento, por lo que la pobreza era una constante en su vida y en la de su familia.
Cierta Navidad quiso obsequiarle algo a su hijo de cinco años, quien nunca había conocido más juguetes que los trastos del taller de su padre con los que fantaseaba reinos y aventuras.
Su papá tuvo entonces la idea de fabricarle, con sus propias manos un hermoso calidoscopio como alguno que él supo poseer en su niñez. En secreto y por las noches fue recolectando piedras de diversos tipos que trituraba en decenas de partes, pedazos de espejos, vidrios, metales, maderitas, etc.
Al cabo de la cena de nochebuena pudo, finalmente imaginar a partir de la voz del pequeño, la sonrisa de su hijo al recibir el precioso regalo.
El niño no cabía en sí de la dicha y la emoción que aquella increíble navidad le había traído de las manos rugosas de su padre ciego, bajo las formas de aquel maravilloso juguete que él jamás había conocido...
Durante los días y las noches siguientes el niño fue a todo sitio portando el preciado regalo, con él regresó a sus clases en la escuela del pueblo.
En los tiempos de recreo entre clase y clase, el niño exhibió y compartió henchido de orgullo su juguete con sus compañeros que se mostraban igual de fascinados con aquella maravilla y que pujaban por poner sus ojos en aquel lente y dirigirlo al sol...
Uno de aquellos pequeños, tal vez el mayor del grupo, finalmente se acercó al hijo del artesano y le preguntó con la ambiciosa intriga que solo un niño puede expresar: "Oye, que maravilloso calidoscopio te han regalado...¿dónde te lo compraron?, no he visto jamás nada igual en el pueblo..."
Y el niño, orgulloso de poder revelar aquella verdad emocionante desde su pequeño corazón, le contestó: "No, no me lo compraron en ningún sitio... me lo hizo mi papá"
A lo que el otro pequeño replicó con cierta sorna y tono incrédulo: "¿Tu padre?... imposible... ¡¡¡si tu padre está ciego..!!!".
Nuestro pequeño amigo se quedó mirando a su compañero, y al cabo de una pausa de segundos, sonrió como solo un portador de verdades absolutas puede hacerlo, y le contestó: "Si... mi papá esta ciego... pero solamente de los ojos... "SOLAMENTE DE LOS OJOS..."
El amor solo se puede ver con el corazón...
Bien lo supo el zorro, bien lo aprendió el Principito, bien deberíamos entenderlo...
"LO ESENCIAL ES INVISIBLE A LOS OJOS"

lunes, 29 de septiembre de 2008

Carta con sentido ...


Te conocí ya siendo Tú mayor, cuando ya no eres “a colores”, cuando ya pasaron por ti los años y la lucha…
Te conocí y te admiro tanto…. Te conocí y le doy gracias a la vida por haber podido hacerlo.
Tú vida no fue fácil, pero, ¿Para quién es fácil pasar por este mundo?
Hoy te escribo pues quiero que sepas que cuando hablo contigo me dejas muchas cosas que aprenderte, quiero que sepas que el día que te vayas (como ya tantas veces quieres) voy a extrañarte como a pocas personas que he conocido…
Eres una mujer increíble y llenas mi vida de experiencias, aunque no lo creas eres un camino y un ejemplo, por muchos errores que creas que hayas cometido…
Gracias por todo, por tu sabiduría y también, porque no, por ese humor negro que sólo tu sabes expresar… y que a veces yo creo que puedo entender.
Les hablaré de ti a mis hijos y de lo grande que fuiste, les contaré de nuestras tardes y de los días, les enseñaré que no a todo mundo hay “que darse”, dosificar hasta las visitas es importante, eso me lo enseñaste Tú…
Les diré que conocerte fue una dicha, un honor. Cuando te vayas una parte de mí se irá contigo, “Abuela” jamás olvidaré todo lo que me has dado…
Te quiero profundamente…
(Carta que le escribo a mi “Abuela” . El nombre no fué publicado para respetar la identidad de la involucrada)

Un amor como pocos...


Ella se llama Cassandra, Él se llama Manuel…
Se conocieron cuando apenas tenían 22 (ella) y 26 (él) , el día que se vieron se decidieron a vivir una historia que duraría muchos años… claro sin saberlo, y así fue… 45 años de amor initerrumpidos…
Una historia de amor de esas que llenan el alma, que dejan huella, que matan al ego y honran por haberse permitido sentir a sobre manera… Un amor sin pretextos y abierto, sincero, profundo, honesto…
Cassandra y Manuel fueron novios casi 4 años, decidieron casarse y vivir su amor de esa manera para siempre… Tuvieron 2 hijos.
Hoy Manuel se ha ido… murió y con él Cassandra siente que su vida ha terminado, que no vale más la pena continuar, que los días son difíciles de pasar y que nada es como antes pues ya no existe su enorme razón de vivir. Sus hijos han hecho su vida y no viven en la misma ciudad.
Cassandra ha venido agobiada por un momento muy duro de depresión, tristeza y desánimo a mi consultorio tras la partida de Manuel. Hemos hablado un poco de todo y ella en particular me ha hecho pensar lo fuerte y lo grande que llega a ser el amor cuando se vive intensamente, sinceramente, sin guardarnos nada para después, sin egoísmos, sin miedos y entregando el alma a cada instante…
Cómo le ha costado salir adelante, Cómo te extraña Cassandra, Manuel…
Pero hoy siente que la vida comienza a despertar de nuevo y que no ha terminado. Cassandra está en busca de nuevas ilusiones y expectativas para soportar este momento y volver a comenzar… Ella misma en su última visita me ha dicho una frase completamente convencida de ello “ las personas mueren cuando mueren en el recuerdo ”…
(Historia real. Los nombres originales fueron cambiados para respetar la identidad de los involucrados)