
Carlota tiene 15 años, recién acaba de cumplirlos. Sus padres ofrecieron hacerle una fiesta pero Carlota dijo que no... no tenia ganas de compartir con los invitados que, de seguro, la mayoría eran amigos de sus padres y no de ella. Por eso prefirió una reunión de sus amigos más cercanos, los verdaderos, los que comparten con Carlota un millón de cosas. Los gustos musicales, navegar en internet, juegos de xbox, los videos de Mtv y su adicción a los animé.. esos dibujos japoneses que tienen encantados a los chicos de hoy...
Carlota estudia la preparatoria, en dos años más ya estará lista para ir a la universidad. Pero se siente sola. Tiene dos hermanos más. Una mayor Carolina y uno menor David. Su casa siempre está llena de gente. Sus padres, sus hermanos, sus tios, sus primos... pero Carlota se siente sola. Siente que nadie la entiende. A sus padres no le gustan sus amigas. Siempre tienen una excusa para no dejarla salir con ellas. Carlota está segura de que ya tiene edad para ir al cine sola con sus compañeras sin que estén sus padres esperandola afuera. Nadie en su casa, salvo su hermano menor, comparte sus gustos. La tildan de extraña, rara, rebelde... y Carlota se pregunta "¿será que toda esta gente que me rodea no mira el mundo que hay afuera? ¡a todos los chicos de hoy nos gusta lo mismo!". Pero parece que a sus padres, todo lo que ella hace, dice o piensa, les molesta, les choca....
Carlota llegó a mi casa traída por sus padres. Un amigo los puso en contacto conmigo. Ellos buscaban ayuda porque su nena estaba teniendo serios problemas con el alcohol....
Carlota en su soledad... en esa prisión impuesta de manera irracional por su familia, busco una salida. Y la salida la tenía allí, en cualquier botella que contuviera alcohol. Por ahi salió Carlota, fue lo único que encontró, fue la opción que descuidaron sus padres y por ahí escapó a ese mundo de sensaciones que ofrece la bebida, por ese laberinto peligroso que inhibe la razón y te hace olvidar...
Hoy Carlota ya no tiene ese problema. No llegó tan lejos, apenas empezaba.... Carlota ya está recuperada y yo, la psicóloga que buscaron para resolver su rebeldía está ahora ayudando a sus padres a entender que un adolescente es una persona mitad niño, mitad adulto y que merece tanto respeto y consideración como ellos....
(Historia real. Los nombres originales fueron cambiados para respetar la identidad de los involucrados)