La falta de motivación suele ser su principal causa. Ya sea en lo relacionado con el incentivo económico, como con la ausencia de desafíos o responsabilidades. Cómo enfrentar el problema. Recomendaciones de expertos.
El aburrimiento en el ámbito laboral puede tener tantas causas como individuos. Sin embargo, la más frecuente tiene que ver con la falta de motivación. Ya sea en lo referente al incentivo económico que se recibe a cambio del trabajo realizado, como las tareas en sí.
“No tener desafíos, la rutina o un mal clima laboral son factores que atentan contra el ‘bien-estar’ en el trabajo”, explican los expertos en el tema. Por ejemplo, si una persona siente que no puede aprender mucho más en el puesto que desempeña, es posible que se sienta hastiada. “La ausencia de desafíos es una indicación de que se necesitan responsabilidades adicionales o un cambio de función”, coinciden los especialistas.
¿Qué hacer?
Si el aburrimiento es una sensación que estás experimentando, es lógico pensar que también tu puedes hacer algo para combatir el problema. En principio, trata de identificar qué es lo que hace que te sientas hastiado durante las horas de trabajo. Cuáles son las causas que generan que lo único que hagas sea mirar el reloj. Si descubres qué es lo que te hace sentir así, es probable que puedas actuar para cambiar algo. Expertos recomiendan algunas pautas para modificar (y mejorar) tu situación en el trabajo:
* Habla con tus jefes.
* Propón cambios de lugar o formatos.
* Solicita capacitaciones.
* Solicita promociones.
* Solicita aumentos.
* Proponte la traza de metas jerárquicamente superiores cada vez.
* Establece nuevos desafíos, prepara proyectos novedosos.
* Intenta contribuir a la formación de un buen equipo de trabajo en el que el clima sea el óptimo.
* Si existe algún conflicto con un jefe o compañero, plantealo.
* Ten en claro que competir es bueno si lo haces con lealtad y si, a su vez, lo tomas como un reto para alcanzar la autorrealización.
* Corta la tarea para descansar aunque sea un ratito.
También puedes poner en práctica algunas tácticas de automotivación. Y, si intentaste estas estrategias y nada funciona, quizás tendrías que evaluar renunciar y cambiar de empleo.
Recomendaciones para las empresas
Los empleadores deberán estar atentos a los indicadores de tedio entre sus empleados. Poco rendimiento, ausencias reiteradas, enfermedades, errores o situaciones atípicas pueden ser “síntomas” que indiquen que algo está sucediendo. “Si la empresa detecta que esta situación se da con un empleado en particular, puede convocarlo, conversar acerca de la situación y tomar medidas conjuntas que ayuden a que la situación mejore”.
Algunas sugerencias
* Proponer promociones.
* Capacitaciones.
* Rotación de tareas.
* Nuevos desafíos.
* Nuevas formas de trabajo, por ejemplo cambios en los horarios, días de homeoffice (trabajo desde casa) etc.
* Detectar si hay conflictos entre los empleados y analizar la situación realizando las intervenciones pertinentes, según el caso.
* Mejoras económicas.
Con información de www.entremujeres.com
lunes, 11 de febrero de 2013
domingo, 10 de febrero de 2013
8 maneras de ser más feliz
1. Evita ser demasiado intensa y profunda y abraza la simplicidad
Para empezar a ser un poco más feliz no es muy eficaz embarcarse en profundas meditaciones sobre el sentido de la vida, ni empeñarse en conseguir una explicación lógica para cada una de las cosas que no entendemos. Es mejor empezar por lo básico. Por ejemplo, irse a dormir a una hora decente y no permitirse a uno mismo irritarse por cualquier cosa. Estos dos factores tienen un enorme impacto sobre la sensación de bienestar.
2. No te dejes dominar por la ira ni pases demasiado tiempo contando y buscando opinión sobre las cosas que te disgustan
Durante mucho tiempo se recomendaba airear todos los problemas cuantos antes, sacarlos afuera, contra los problemas. Sin embargo, estudios más recientes dicen que las catarsis pueden ser contraproducentes porque amplifican los problemas y los sentimientos negativos. Por otra parte, cuánto más hablemos de un problema, más opiniones –probablemente contradictorias- reuniremos, con lo cual pasaremos mucho más tiempo intentando entender lo que nos ha pasado. Ahora los psicólogos creen que es mejor no hablar demasiado porque de esa manera se disipan los problemas y olvidamos antes.
3. Fake it you fell it (Simula ser feliz hasta que lo seas)
Es uno de los lemas clásicos de Alcohólicos Anónimos, que recomienda a sus miembros que aparenten fortaleza y paz hasta conseguir que ambos sentimientos sean reales. La tesis se basa en que los sentimientos siguen a las acciones, es decir si sonríes acabarás siendo más feliz que si no lo haces. Por ejemplo, si estás enfadado con alguien y haces algo amable hacia esa persona, tus sentimientos se suavizaran. Esta estrategia es increíblemente efectiva.
4. Prueba cosas nuevas
EL desafío y la novedad son elementos clave de la felicidad. El cerebro se estimula con la sorpresa y conseguir dominar una situación nueva e inesperada otorga una agradable sensación de poder y satisfacción. Las personas que hacen cosas nuevas, aprenden un juego, un idioma, o viajan a sitios desconocidos en lugar de a lugares familiares son más familiares que los que llevan una vida de hábitos más previsibles.
5. Compra un poco de felicidad
Nuestras necesidades psicológicas básicas incluyen sentirse querido, seguro y reconocido en su trabajo o en sus funciones como padre, madre, ama de casa, etc. Además, necesitamos tener cierto sentido de control sobre nuestra vida. El dinero no va a conseguir llenar todos esos capítulos, pero sí es posible aprender a invertir dinero en cosas que nos hagan felices. Por ejemplo, en estar en contacto con la familia y los amigos, en mejorar la salud y el bienestar, en trabajar de un modo más eficiente o en minimizar conflictos domésticos o de pareja.
6. No insistas en perseguir la perfección
Hay dos tipos de formas de clasificar a las personas de acuerdo con su manera de tomar decisiones. Por un lado, están los “satisfechos”, que son aquellos que se deciden por algo que cubra de manera sensata sus expectativas y se quedan conformes. Los otros son los “Maximizers” que siempre quieren tomar la mejor decisión. Incluso cuando eligen el mejor producto del mercado quieren asegurarse de su decisión revisando una y otra vez todos sus requerimientos y comparando con todas y cada una de las opciones disponibles. Los maximisers pierden más tiempo y consumen más energía que el resto, y frecuentemente siempre están ansiosos porque dudan de si han tomado o no la mejor decisión. Los satisfechos suelen ser más felices que los maximizers.
7. Practica ejercicio físico para estimular la energía
Aunque solo sean diez minutos diarios, esta actividad marcará la diferencia en tu estado de ánimo. Psicólogos, médicos, biólogos, psiquiatras … todos coinciden en que la actividad física es un potenciador de la felicidad.
8. Pasa a la acción
Aunque está probado que los genes tienen bastante que ver con nuestro temperamento y optimismo, los estudios muestran que alrededor del 40% de tu felicidad está en tus manos. Es posible dar pasos concientes para estar más animado y empezar 2013 con un Plan para ser más feliz.
Con información de www.mujerhoy.com
Para empezar a ser un poco más feliz no es muy eficaz embarcarse en profundas meditaciones sobre el sentido de la vida, ni empeñarse en conseguir una explicación lógica para cada una de las cosas que no entendemos. Es mejor empezar por lo básico. Por ejemplo, irse a dormir a una hora decente y no permitirse a uno mismo irritarse por cualquier cosa. Estos dos factores tienen un enorme impacto sobre la sensación de bienestar.
2. No te dejes dominar por la ira ni pases demasiado tiempo contando y buscando opinión sobre las cosas que te disgustan
Durante mucho tiempo se recomendaba airear todos los problemas cuantos antes, sacarlos afuera, contra los problemas. Sin embargo, estudios más recientes dicen que las catarsis pueden ser contraproducentes porque amplifican los problemas y los sentimientos negativos. Por otra parte, cuánto más hablemos de un problema, más opiniones –probablemente contradictorias- reuniremos, con lo cual pasaremos mucho más tiempo intentando entender lo que nos ha pasado. Ahora los psicólogos creen que es mejor no hablar demasiado porque de esa manera se disipan los problemas y olvidamos antes.
3. Fake it you fell it (Simula ser feliz hasta que lo seas)
Es uno de los lemas clásicos de Alcohólicos Anónimos, que recomienda a sus miembros que aparenten fortaleza y paz hasta conseguir que ambos sentimientos sean reales. La tesis se basa en que los sentimientos siguen a las acciones, es decir si sonríes acabarás siendo más feliz que si no lo haces. Por ejemplo, si estás enfadado con alguien y haces algo amable hacia esa persona, tus sentimientos se suavizaran. Esta estrategia es increíblemente efectiva.
4. Prueba cosas nuevas
EL desafío y la novedad son elementos clave de la felicidad. El cerebro se estimula con la sorpresa y conseguir dominar una situación nueva e inesperada otorga una agradable sensación de poder y satisfacción. Las personas que hacen cosas nuevas, aprenden un juego, un idioma, o viajan a sitios desconocidos en lugar de a lugares familiares son más familiares que los que llevan una vida de hábitos más previsibles.
5. Compra un poco de felicidad
Nuestras necesidades psicológicas básicas incluyen sentirse querido, seguro y reconocido en su trabajo o en sus funciones como padre, madre, ama de casa, etc. Además, necesitamos tener cierto sentido de control sobre nuestra vida. El dinero no va a conseguir llenar todos esos capítulos, pero sí es posible aprender a invertir dinero en cosas que nos hagan felices. Por ejemplo, en estar en contacto con la familia y los amigos, en mejorar la salud y el bienestar, en trabajar de un modo más eficiente o en minimizar conflictos domésticos o de pareja.
6. No insistas en perseguir la perfección
Hay dos tipos de formas de clasificar a las personas de acuerdo con su manera de tomar decisiones. Por un lado, están los “satisfechos”, que son aquellos que se deciden por algo que cubra de manera sensata sus expectativas y se quedan conformes. Los otros son los “Maximizers” que siempre quieren tomar la mejor decisión. Incluso cuando eligen el mejor producto del mercado quieren asegurarse de su decisión revisando una y otra vez todos sus requerimientos y comparando con todas y cada una de las opciones disponibles. Los maximisers pierden más tiempo y consumen más energía que el resto, y frecuentemente siempre están ansiosos porque dudan de si han tomado o no la mejor decisión. Los satisfechos suelen ser más felices que los maximizers.
7. Practica ejercicio físico para estimular la energía
Aunque solo sean diez minutos diarios, esta actividad marcará la diferencia en tu estado de ánimo. Psicólogos, médicos, biólogos, psiquiatras … todos coinciden en que la actividad física es un potenciador de la felicidad.
8. Pasa a la acción
Aunque está probado que los genes tienen bastante que ver con nuestro temperamento y optimismo, los estudios muestran que alrededor del 40% de tu felicidad está en tus manos. Es posible dar pasos concientes para estar más animado y empezar 2013 con un Plan para ser más feliz.
Con información de www.mujerhoy.com
sábado, 9 de febrero de 2013
10 hábitos para evitar la demencia senil
Prevenir el envejecimiento es una de las prioridades de la sociedad actual. Los neurobiólogos dicen que si uno se lo propone puede hacer mucho por conservar el cerebro joven
Expertos afirman que hay evidencias de que podemos influir en nuestra salud cerebral con un estilo de vida que incluya ejercicio físico, una dieta nutritiva, estimulación mental y reducción del estrés, básicamente. Los hábitos de vida saludables pueden prevenir muchas demencias.
Los expertos explican que las huellas del envejecimiento del cerebro son una reducción de su peso debido a la pérdida de neuronas, la pérdida de algunas de sus prolongaciones o dendritas y la consiguiente disminución del número de conexiones entre ellas, así como alteraciones en el tráfico molecular (los neurotransmisores) y la transmisión de información, lo que sumado a las disfunciones vasculares hace que se deterioren los circuitos neuronales y se pierdan capacidades. Según las investigaciones la combinación de hábitos alimenticios saludables, ejercicio diario, actividad mental y una reducción del estrés logran posponer la decadencia cerebral.
Los científicos e investigadores coinciden en que el decálogo para mantener el cerebro joven durante más tiempo es:
1. Comer menos
Hay evidencias científicas de que una restricción calórica reduce el estrés oxidativo, que es el que provoca el envejecimiento celular y el deterioro del cerebro.
La clave, según los expertos, es ajustar el consumo de calorías al gasto físico, llevar una dieta pobre en grasas animales y rica en frutas y verduras para que haya un aporte importante en antioxidantes y vitaminas, y preocuparse de ingerir alimentos que contengan ácidos omega 3, selenio, cobre y hierro
2. Hacer ejercicio
Caminar o realizar otro ejercicio aeróbico a diario es una de las mejores herramientas para conservar un cerebro joven. No es sólo que el ejercicio mejore el sistema cardiovascular y prevenga la hipertensión, la arteroesclerosis o el colesterol que tanto daño hacen al riego sanguíneo cerebral. También se ha comprobado que moverse estimula el cerebro, lo oxigena, favorece la plasticidad cerebral, hace que se creen neuronas nuevas en ciertas zonas y mantiene activos los circuitos neuronales. Además actúa contra el estrés crónico (uno de los principales aliados del envejecimiento cerebral) y ayuda a reparar daños cerebrales. Las personas que practican ejercicio físico de modo regular mantienen sin deteriorarse con la edad las funciones atribuidas a varias áreas cerebrales que son el sustrato de las más altas funciones mentales”.
3. Actividad mental
Una máxima del organismo humano es economizar recursos, de modo que, al envejecer, sólo mantiene en buenas condiciones aquellos sistemas y funciones que se usan y, lo que no se utiliza se atrofia. Por tanto, para evitar que el cerebro se atrofie es básico utilizarlo a diario. Y eso significa estimularlo, aprender y memorizar algo nuevo cada día y no usarlo sólo para repetir lo ya aprendido
Para activar el cerebro no hace falta recurrir a actividades intelectuales de gama alta, como escribir novelas, practicar operaciones de cálculo o rellenar crucigramas; cualquier ocio activo es intelectualmente válido; una buena charla, jugar a cartas, acudir a una exposición, escuchar música, pasear por el zoo o ir por el pan (y con ello tener que caminar, calcular el pago y las vueltas, hablar con los vecinos...) proporciona estímulos que obligan a las neuronas a comunicarse de forma constante y previenen su deterioro”. Sin embargo, expertos creen que los beneficios sobre el cerebro son mayores cuando la actividad exige esfuerzo, supone un reto, conlleva el reconocimiento de otros y provoca emociones, porque se activan otros procesos cerebrales. De ahí que, para mantener el cerebro joven, aconseje aprender un idioma o a tocar un instrumento a partir de los 50. “Aprender un idioma es una tarea ilusionante que requiere esfuerzo y obliga a memorizar, proporciona placer, resulta de utilidad para viajar y comunicarse con otros, socializa y suscita el aplauso de los demás, lo que en conjunto provoca emoción, y todo eso es más efectivo que cualquier juego de entrenamiento cerebral”, asegura.
4. Viajar mucho
Otra actividad que se considera especialmente indicada para prevenir el envejecimiento cerebral es viajar. “Permite romper la rutina, aprender, memorizar... Viajar proporciona estrés del bueno, porque hay que planificar el viaje, prepararlo, surgen cosas y personas desconocidas, problemas asumibles que hay que solventar, se suceden emociones... Y todo eso activa el cerebro.
5. Evitar el estrés crónico
"El estrés crónico favorece el deterioro cognitivo”, advierten los expertos. Cuando el estrés se cronifica provoca cambios en el organismo que repercuten en el riego sanguíneo del cerebro y se liberan hormonas (como los glucocorticoides) que dañan el cerebro, afectando sobre todo a la memoria pero también a otras zonas responsables de la toma de decisiones, la coordinación de movimientos y los circuitos de recompensa y placer. El estrés es el principal responsable de muchos de esos lapsus de memoria, fallos a la hora de encontrar las palabras o despistes que muchas personas empiezan a notar a partir de los 40 años.
6. Vivir acompañado
Los especialistas en psicología social aseguran que las personas con interacciones sociales más activas y frecuentes están más protegidas frente a las demencias y el alzheimer, mientras que el aislamiento social merma las capacidades mentales. “Discutir, dialogar, comentar sucesos y experiencias implica adaptarse constantemente, activar el cerebro”, dicen los expertos. Por eso vivir acompañado y evitar el aislamiento contribuye a mantener el cerebro joven, y los expertos advierten que es especialmente importante durante el envejecimiento. Prevenir la soledad y el abandono es una forma de prevenir el deterioro del cerebro, porque si una persona mayor pierde sus actividades, se queda en casa solo, no habla con nadie, no ve a otras personas ni recibe muchos estímulos, entra en una espiral depresiva, y en los ancianos la depresión con frecuencia adopta formas de demencia.
7. Adaptarse y actualizarse
Mantenerse al día y olvidarse de expresiones como “yo ya soy mayor para...” o “a mi edad” también resultan clave para conservar el cerebro joven más tiempo. Entre otras razones porque una excelente manera de no quedar aislado es romper las barreras intergeneracionales y relacionarse con personas de todas las edades y aumentar el número y variedad de estímulos que uno recibe. Actualmente la capacidad de adaptación a los cambios sociales está muy vinculada al uso de las herramientas digitales, así que prevenir el envejecimiento del cerebro también está relacionado con estar al día de las novedades tecnológicas, las redes sociales y las posibilidades de comunicación que proporcionan.
8. Motivarse y emocionarse
Los expertos insisten en que la mejor manera de mantener el cerebro en plenas facultades es exigirle, plantearle retos. Y para eso hace falta tener motivaciones y evitar lo que se denomina el apagón emocional, la pérdida del interés y las ganas de hacer cosas. Hay investigaciones que demuestran que si uno deja de sentirse útil, si no tiene retos que den sentido a su vida, sufre un deterioro en sus capacidades físicas y mentales.
9. No fumar y evitar los tóxicos
Hay múltiples estudios que certifican, según los expertos, que dejar de fumar, a cualquier edad, es un beneficio para el cerebro. A nivel experimental se ha comprobado que la nicotina reduce la capacidad de memoria de los animales, que provoca atrofia y muerte neuronal, un aumento del estrés oxidativo y de la capacidad oxidante del organismo, además de una acción vasoconstrictora que se relaciona con el mayor número de accidentes cerebro-vasculares que sufren los fumadores. “El cannabis provoca daños cerebrales porque acumula lipofuscina, un detrito que aparece en neuronas de personas envejecidas y que se observa en jóvenes que consumen cannabis”. También se sospecha de la incidencia de una elevada exposición a sustancias tóxicas –como los pesticidas o el alumnio–, en diversos daños cerebrales. Mencionan también el consumo elevado de alcohol como factor de deterioro cognitivo.
10. Dormir a oscuras
Un buen descanso es otro elemento imprescindible para mantener un óptimo funcionamiento cerebral. Hace falta dormir bien no sólo para consolidar la memoria y despejar el cerebro, también para neutralizar los radicales libres, y para eso es importante que no haya luz mientras duermes, porque la luz artificial afecta a la melatonina, que es un poderoso antioxidante y reparador celular. La cuestión es que si alguien está dormido y se despierta porque hay una luz en la habitación se suprime la secreción de la melatonina y se interrumpe su función reparadora, y, aunque vuelva a liberarse melatonina cuando apague la luz y se duerma de nuevo, lo hará de forma más lenta, así que su función reparadora disminuye.
con información de www.lavanguardia.com
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viernes, 8 de febrero de 2013
'Mindfulness' para ser feliz
Esta práctica de meditación que hunde sus raíces en el budismo está más de moda que nunca. Se habla de ella como antídoto para superar el dolor crónico, para ayudarnos en la concentración, para calmar el ánimo, para ayudarnos a gestionar las emociones, para aportarnos paz y silencio interior. Y ahora también como una forma de aumentar la felicidad presente y la futura. La razón es sencilla: el estar practicando la conciencia plena, que requiere concentración absoluta sobre el aquí y el ahora, impide volver una y otra vez sobre hechos dolorosos del pasado o recrear posibles situaciones adversas del futuro. Si nos concentramos en el presente, reducimos la sensación de malestar. También nos ayuda a pensar con claridad, lo que nos puede aportar la distancia que necesitamos para poder ver la realidad desde otro ángulo y tal vez llegar a una solución.
El pasado ya pasó y no tiene vuelta, el futuro nunca llega porque cuando llega es presente; la única realidad real es el presente, ese momento pleno, simplemente real, en el que mente, cuerpo y espíritu están sincronizados, es el momento perfecto simplemente porque es lo que es. El regresar una y otra vez, de manera amable y consciente, a ese espacio de apertura e intimidad con nuestro momento presente, es la invitación que nos hace la práctica de Mindfulness.
Con información de www.lavanguardia.com y http://www.institutomindfulness.cl
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